<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448</id><updated>2011-11-04T10:15:44.362+01:00</updated><title type='text'>Solo con invitacion (Las entrevistas de la Tormenta)</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>21</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-7476808174573907989</id><published>2011-11-04T00:02:00.001+01:00</published><updated>2011-11-04T10:15:44.388+01:00</updated><title type='text'>Jesús Marchamalo: «Las bibliotecas ordenadas son la excepción»</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;Texto y fotos de Care Santos&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Q66zK4kvvyc/TqsXSG_8N9I/AAAAAAAAD-E/zvlhTikq6vY/s1600/IMG_2922.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://3.bp.blogspot.com/-Q66zK4kvvyc/TqsXSG_8N9I/AAAAAAAAD-E/zvlhTikq6vY/s400/IMG_2922.JPG" width="298" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando le pregunto a &lt;b&gt;Jesús Marchamalo&lt;/b&gt; si encontró reticencias en alguno de los veinte autores cuyas bibliotecas inspeccionó para escribir &lt;i&gt;&lt;b&gt;Donde se guardan los libros&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, es tajante: «No más de la que estás encontrando tú». Cuando, apenas un par de días antes, hablé con él para fijar la hora de la visita y la entrevista, repuso, risueño: «Tengo dos bibliotecas, pero prometo no ordenar ninguna de las dos».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comenzamos por la de su casa. En el salón, todo tiene un aire libresco, incluso lo que en apariencia no guarda relación con los libros. Los cuadros de las paredes son originales de viejas cubiertas —incluso de novelas rosa— y hay retratos de escritores acechando en todas partes. &lt;b&gt;Kafka&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Pessoa&lt;/b&gt;, omnipresentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay colecciones: de cajitas de hojalata, de sombreros, de gorras militares, de soldaditos de plomo. Le pregunto cómo se las apañan para vivir cuatro personas (sus dos hijos tienen 17 y 9 años), tantos libros y todos esos objetos en una casa de poco más de cien metros cuadrados y J&lt;b&gt;esús Marchamalo&lt;/b&gt; afirma, con aplastante naturalidad:&amp;nbsp; «Siendo tranquilos con las convivencias».&lt;br /&gt;En un amplio rincón, con vistas a la exuberante vegetación de un patio vecinal del barrio madrileño de Salamanca, apostado frente a unos anaqueles azules que algo tienen de infancia perdida o de hora de estudio de marino retirado, un ordenador portátil, algunos diccionarios —«¡me encantan los diccionarios!&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;, se entusiasma— ciertas necesidades inexplicables del alma, de esas que todos tenemos: dos retratos de &lt;b&gt;Robert Walser&lt;/b&gt;, por ejemplo&lt;b&gt;,&lt;/b&gt; con paraguas y abrigo, paseando, como él quiere verle, o dos pedazos del empedrado de &lt;b&gt;Lisboa&lt;/b&gt;, tan idénticos y singulares que parecen hechos a medida,. También está ahí, muy a mano, el retrato que el año pasado le hizo &lt;b&gt;Pablo Gallo&lt;/b&gt; y que le gusta, confiesa «porque en él tengo más pelo y menos años». Siempre hay un hueco para la coquetería.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-NHNGOcGlInU/TqsW-T3_dEI/AAAAAAAAD90/1mcTWMjW9ZY/s1600/IMG_2915.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt; &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Cr_dwwkhzAA/TqsVk19rt6I/AAAAAAAAD9k/zaQ0Xwxrp6g/s1600/IMG_2904.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="297" src="http://4.bp.blogspot.com/-Cr_dwwkhzAA/TqsVk19rt6I/AAAAAAAAD9k/zaQ0Xwxrp6g/s400/IMG_2904.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ésta es una biblioteca de adulto. Sus libros de niño —&lt;b&gt;Enid Blyton&lt;/b&gt;, las colecciones &lt;i&gt;Libro Amigo &lt;/i&gt;o&amp;nbsp; &lt;i&gt;Historias Selección&lt;/i&gt;, ambas de Bruguera— quedaron olvidadas en casa de su madre. Lo más antiguo que hay aquí, me explica, es un ejemplar de &lt;i&gt;&lt;b&gt;Cien años de soledad&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; que recuerda haber leído a los 19 años. ¿Dónde está? «En la G»&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;/span&gt;, asegura él, aunque pronto compruebo que el orden alfabético de&lt;b&gt; Jesús Marchamalo&lt;/b&gt; es un poco excéntrico: &lt;b&gt;Aub&lt;/b&gt; ocupa el extremo superior izquierdo de la librería, seguido más o menos de los esperables. Tras la G irrumpe, sin embargo, &lt;b&gt;Mendoza&lt;/b&gt;, de quien me enseña una primera edición, con un aire bastante kitsh, de &lt;i&gt;&lt;b&gt;El misterio de la cripta embrujada&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. También hay más de lo que se ve, porque tras las hileras se agazapan otros volúmenes, aunque dispuestos en perpendicular, con la contracubierta contra la pared. Qué cosas. Más allá, libros de Editorial Planeta de los años 90, ordenados por editorial porque «quedan muy bonitos todos juntos&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt; dice. También los de Siruela siguen este criterio, y los de Anagrama —&lt;b&gt;Vila-Matas&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Martínez de Pisón&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Marías&lt;/b&gt; (antes de su emigración a Alfaguara, claro. La verdad es que ahora no sé qué hace con él) &lt;b&gt;Kennedy Toole&lt;/b&gt;...— y muy cerca, algunos soldados de plomo, un fúnebre coche negro de juguete y un ejemplar de cada uno de propios libros, aquellos que, además de tener, ha escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las alturas, poco accesibles, algunas biografías de los escritores, como si de sus vidas fuera mejor despreocuparse. Bajo la mesa, junto al sillón de leer, los de lingüística. En un anaquel a trasmano, algunos clásicos de Editorial Gredos, en tapa dura y con su envoltorio de plástico sin abrir —&lt;i&gt;&lt;b&gt;Cuentos&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; de &lt;b&gt;Wilde&lt;/b&gt;, &lt;i&gt;&lt;b&gt;El especialista&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de &lt;b&gt;Diderot&lt;/b&gt;...—: «un regalo&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;, cuenta. Y en el suelo, perfectamente alineados y apoyados contra la pared, los que esperan una lectura inmediata. «Todo esto es para entorpecer la tarea de los inspectores&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;/span&gt;, bromea, mientras va de un lado a otro del mapa libresco, mostrándome más de lo que puedo anotar o asimilar. Parece feliz. Los libros son criaturas de las que se puede presumir. sin que nos den discgustos. Aunque a veces también tienen sus rarezas. Le pregunto por qué &lt;i&gt;&lt;b&gt;Ébano&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de &lt;b&gt;Kapuscinsky&lt;/b&gt; está en mitad del pasillo junto a algunas viejas cintas de VHS, se encoge de hombros y responde: «Hay ciertos libros que, no sabes por qué, acaban en algún lugar y luego no hay modo de moverlos de allí&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-kAl8Ip35a60/TqsXIGA3OCI/AAAAAAAAD98/ap_hPONT6A4/s1600/IMG_2918.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298" src="http://3.bp.blogspot.com/-kAl8Ip35a60/TqsXIGA3OCI/AAAAAAAAD98/ap_hPONT6A4/s400/IMG_2918.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Jesús Marchamalo&lt;/b&gt; insiste en que la suya es una biblioteca «de lector «No tengo libros caros, ni estoy dispuesto a gastarme fortunas en un libro&lt;span style="color: black;"&gt;»:»&lt;/span&gt;. Sin embargo, a medida que la conversación avanza, reconoce que tiene libros «de leer&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt; junto a libros «de tener&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;/span&gt;. Estos últimos están distinguidos de los demás por un delicado forro protector de papel traslúcido. ¿Para conservarlos? No. «Para distinguirlos. Mis hijos saben que los libros con forro de papel son los que deben conservar cuando me muera porque valen algo&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Así, poco a poco, van aflorando maravillas: una traducición de J&lt;b&gt;uan Ramón Jiménez&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Zenobia Camprubí &lt;/b&gt;firmada por el mismísimo &lt;b&gt;Tagore&lt;/b&gt;; una primera edición de &lt;b&gt;Neruda&lt;/b&gt; con la dedicatoria —en tinta verde— del autor chileno; un ejemplar de &lt;i&gt;&lt;b&gt;Olivo del camino&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; firmado por &lt;b&gt;Antonio Machado&lt;/b&gt; sólo com el apellido discretamente rubricado; otro ejemplar firmado por &lt;b&gt;Onetti&lt;/b&gt;; las tres primeras ediciones de &lt;i&gt;&lt;b&gt;Cántico&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de &lt;b&gt;Jorge Guillén&lt;/b&gt;, la primera de ellas dedicada; la primera edición de &lt;i&gt;&lt;b&gt;Paradiso&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Lezama Lima&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;; otra primera de &lt;i&gt;&lt;b&gt;Veinte poemas para ser leídos en el tranvía&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; de &lt;b&gt;Oliverio Girondo&lt;/b&gt;... y así podríamos continuar.&amp;nbsp; Y tras cada libro, su historia: «La primera de &lt;i&gt;&lt;b&gt;Cántico&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; se la pedí a &lt;b&gt;Abelardo Linares&lt;/b&gt; como anticipo por &lt;i&gt;&lt;b&gt;Las &lt;/b&gt;&lt;b&gt;bibliotecas perdidas&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;. Y la segunda, en concepto de derechos. Le dije: 'Ahora no podemos cometer la ordinariez de que me pagues&lt;span style="color: black;"&gt;&lt;/span&gt;, ¿no crees?&lt;span style="color: black;"&gt;».&lt;/span&gt; La firma de &lt;b&gt;Machado&lt;/b&gt;, en cambio, fue en pago del pregón inaugural del Salón del Libro&amp;nbsp; Antiguo de 2009. Alguien le dijo lo que sueña todo coleccionista de libros —se le iluminan los ojos al recordarlo—: «Llévate lo que quieras&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-kAl8Ip35a60/TqsXIGA3OCI/AAAAAAAAD98/ap_hPONT6A4/s1600/IMG_2918.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-NHNGOcGlInU/TqsW-T3_dEI/AAAAAAAAD90/1mcTWMjW9ZY/s1600/IMG_2915.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298" src="http://4.bp.blogspot.com/-NHNGOcGlInU/TqsW-T3_dEI/AAAAAAAAD90/1mcTWMjW9ZY/s400/IMG_2915.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;También hay libros jóvenes con su propia anécdota, como &lt;i&gt;&lt;b&gt;El Club Dumas&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;, de &lt;b&gt;Pérez Reverte&lt;/b&gt;, en primera edición de Alfaguara de 1994:&amp;nbsp; «Cuando le pedí a &lt;b&gt;Pérez Reverte&lt;/b&gt; que me lo dedicara, me lo quiso comprar, porque esta edición ahora vale una pasta. Por supuesto, no se lo vendí&lt;span style="color: black;"&gt;».&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algo parecido ocurre cuando, ya en su despacho —la segunda biblioteca, diría que más poblada que la primera y también más caótica, más por hacer— me enseña el anaquel donde conserva los libros dedicados. «Sólo dos veces en mi vida he ejercido de fan de un escritor. Con &lt;b&gt;Kapuscinsky&lt;/b&gt;, a quien le mandé un ejemplar para que me lo dedicara, y lo hizo. Y con &lt;b&gt;Amin Maalouf&lt;/b&gt;, a quien perseguí por la calle. Le asusté, claro, debió de pensar que era un loco&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Como buen ser obsesionado (lo dijo &lt;b&gt;Luis Mateo Díez&lt;/b&gt;, yo sólo le parafraseo) &lt;b&gt;Marchamalo&lt;/b&gt; tiene sus excentricidades. No hay límite a la entrada de libros en su biblioteca, pero los nuevos tienen que aguardar su turno apilados junto a las paredes, hasta que ocupan su lugar, como si el orden fuera un derecho que sólo se adquiere con el tiempo. Subraya, pero poco y a lápiz, y sólo los libros de trabajo. Los marca todos con su propio exlibris, que es diferente cada año y que cada doce meses encarga a un artista distinto. Estos días anda ya está pensando a quién le encargará el próximo, con el que habrá de marcar las adquisiciones del 2012.&lt;br /&gt;También hay cuarto de atrás. En el de su despacho duermen las docenas de biografías de autores que utilizó para sus &lt;i&gt;&lt;b&gt;44 escritores de la literatura universal&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; (Siruela, 2009). «En todas las bibliotecas, por ordenadas que estén, hay un rincón para el desorden&lt;span style="color: black;"&gt;: una pila, una pirámide, un montón de libros»&lt;/span&gt;&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;/span&gt;, explica, y no parece una justificación.Visto así, sus pilas en la rebotica no son nada. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le pregunto, de todos los autores que ha entrevistado, cuál es el más desordenado. Elegante, preferiría no contestar. «Las bibliotecas ordenadas son la excepción&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;, observa, amablemente esquivo. Pruebo a cambiar la formulación de la pregunta, a ver si no se da cuenta. ¿Y el más ordenado? No duda: «&lt;b&gt;Vargas Llosa&lt;span style="color: red;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;»,&lt;/span&gt; pero enseguida añade:&lt;b&gt; &lt;/b&gt;«Aunque no tiene mérito, porque tiene quien le ordena los libros&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;. ¿Y alguien que necesite urgentemente a los bibliotecarios de &lt;b&gt;Vargas Llosa&lt;/b&gt;?&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;. Ríe antes de decir: «Yo, sin duda&lt;span style="color: black;"&gt;»&lt;/span&gt;. He aquí un caballero con libros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Q66zK4kvvyc/TqsXSG_8N9I/AAAAAAAAD-E/zvlhTikq6vY/s1600/IMG_2922.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-f5xIAo1u4bY/TqsV_2wzF1I/AAAAAAAAD9s/GYueb44M2Zc/s1600/IMG_2910.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="298" src="http://3.bp.blogspot.com/-f5xIAo1u4bY/TqsV_2wzF1I/AAAAAAAAD9s/GYueb44M2Zc/s400/IMG_2910.JPG" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-7476808174573907989?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/7476808174573907989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=7476808174573907989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/7476808174573907989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/7476808174573907989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2011/10/jesus-marchamalo-las-bibliotecas.html' title='Jesús Marchamalo: «Las bibliotecas ordenadas son la excepción»'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Q66zK4kvvyc/TqsXSG_8N9I/AAAAAAAAD-E/zvlhTikq6vY/s72-c/IMG_2922.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-5113574139157301624</id><published>2011-10-31T00:02:00.003+01:00</published><updated>2011-10-31T00:02:00.943+01:00</updated><title type='text'>Salvador Gutiérrez Solís: "La Literatura española rebosa mediocridad y medievalismo"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Hh5njZLhppg/TqxPy7DJU3I/AAAAAAAAD-w/fOvg7WbSKm4/s1600/DSCF9941.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Hh5njZLhppg/TqxPy7DJU3I/AAAAAAAAD-w/fOvg7WbSKm4/s1600/DSCF9941.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-Hh5njZLhppg/TqxPy7DJU3I/AAAAAAAAD-w/fOvg7WbSKm4/s320/DSCF9941.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;—&lt;b&gt;¿Por qué hemos tenido que esperar tanto para leer un nuevo libro de cuentos suyo?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Casi ocho años… Debería tener una respuesta preparada para esta pregunta y no la tengo. Supongo que se debe a la relación tan particular que mantengo con el relato. Salvo en alguna extraña excepción, nunca me planteo escribir un relato premeditadamente. Por explicarlo de alguna manera, los relatos son los campos de entrenamiento de mis novelas y de los personajes que las habitan. Antes de comenzar a escribir una novela, necesito contar con las suficientes garantías de que las tramas y los personajes van a resistir el tránsito. Esto no quiere decir que &lt;b&gt;&lt;i&gt;Escritores&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; se trate de un ejercicio de reciclaje literario. De hecho, esa excepcionalidad que antes señalaba la representa &lt;b&gt;&lt;i&gt;Escritores&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; a la perfección, algunos de los relatos nacieron y morirán siendo relatos, no son embriones. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—&lt;b&gt;¿Cuánto tiene de Malaleche Gutiérrez Solís y a la inversa?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Yo, nada; y a la inversa, espero que también nada. Creo que soy más “puñetero” que “malaleche”. De momento, controlo la esquizofrenia y no me dejo abducir por los personajes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—&lt;b&gt;¿Es tan admirador de Marsé como del Real Madrid?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Ahora que nadie nos escucha. Soy más admirador del Real Madrid que de &lt;b&gt;Marsé&lt;/b&gt;. Y con esto no quiere decir que no sea admirador de &lt;b&gt;Marsé&lt;/b&gt;, que lo soy. Imagínese lo madridista que soy. Si uno se detiene un instante a pensarlo, hay muchas coincidencias entre &lt;b&gt;Marsé&lt;/b&gt; y el Real Madrid. Ambos son directos, no merodean; son eléctricos; llevan muchos años brillando, a pesar de sus activísimos detractores; son contundentes, potentes, lo han ganado todo…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-qVkBIFs86Qo/TqxP7y0YHqI/AAAAAAAAD-8/2QfkEsHhePQ/s1600/salva%2Bdiaro%2Bsevilla.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="343" src="http://2.bp.blogspot.com/-qVkBIFs86Qo/TqxP7y0YHqI/AAAAAAAAD-8/2QfkEsHhePQ/s400/salva%2Bdiaro%2Bsevilla.jpg" width="230" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;—&lt;b&gt;¿Se está perdiendo el humor en la literatura española?&lt;/b&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Es muy recurrente eso de afirmar que se está perdiendo tal y cual cosa… y muy especialmente cuando hablamos de Literatura española y humor. Puede que nunca haya tenido sentido del humor. Hablamos de una Literatura en la que hasta no hace tanto no se ha admitido el género, por ejemplo, da igual el género. Y si se trata de humor, en fin, los adjetivos nunca han sido agradables. Cuando la diferencia es muy simple: mala y buena Literatura, sin importar el asunto y el tono. Cualquier asunto se puede literaturizar, de la misma manera que cualquier asunto, por elevado que pretenda ser, es susceptible de transformarse en un tostón infumable. En España hemos aceptado demasiados tostones infumables porque nos han hecho creer que contaban con todos los elementos para ser considerados Alta Literatura, y no. La Literatura, la Cultura en general, no tienen que ser aburridas por definición. Pueden ser muy divertidas. Pero, claro, eso es más complicado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—&lt;b&gt;¿La &lt;i&gt;Literatura maldita&lt;/i&gt; de nuestro tiempo es una impostura?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—¿Qué es &lt;i&gt;Literatura maldita&lt;/i&gt;? ¿Qué es impostura a estas alturas? Ni el 15M es ya una impostura. Puede que reivindicar el amor, la honestidad o la sinceridad sea hoy una impostura. La impostura, en Literatura, me temo que es tratar de escribir correcta y evolutivamente, tener un compromiso con las palabras y el lenguaje, querer avanzar, explorar nuevos territorios, aspirar a redefinir las fórmulas. Eso es impostura literaria. Desgraciadamente, la Literatura española rebosa mediocridad y medievalismo, así como una soporífera ambición por —mal— escribir la misma novela un millón de veces. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-0cN325Vyr-Y/TqxQP3OOayI/AAAAAAAAD_I/ccpmP1CqegQ/s1600/foto3.JPG" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://4.bp.blogspot.com/-0cN325Vyr-Y/TqxQP3OOayI/AAAAAAAAD_I/ccpmP1CqegQ/s320/foto3.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;—&lt;b&gt;¿Para cuándo un libro sobre futbolistas y toreros?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Regreso a la pregunta sobre el humor. Los españoles, desde un punto creativo, somos muy pudorosos o, como se suele decir, tenemos muchos “reparos”. Especialmente en Cine, en Literatura, incluso musicalmente. Si hubiéramos contado con un cineasta del talento de &lt;b&gt;John Ford&lt;/b&gt; no habría podido convertir la época de los bandoleros, por ejemplo, en un género de dimensiones colosales, tal y como hizo con el western. Imposible, no se lo habríamos permitido. Da igual que uno sea aficionado o no, no creo que haya un universo tan plástico, tan trágico, tan rocambolesco, como el taurino. Y qué decir del mundo del fútbol. Hoy los futbolistas son los más parecidos a las estrellas de antaño, sin olvidarnos que estas estrellas no representan ni el 1%. Existe un 99% de fracaso y de historias increíbles. &lt;b&gt;Mou&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Ballesteros&lt;/b&gt; (Levante) o &lt;b&gt;José Tomás&lt;/b&gt; pueden ser maravillosos personajes de novela. Me comprometo: habrá novelas sobre ambos mundos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-5113574139157301624?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/5113574139157301624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/5113574139157301624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2011/10/salvador-gutierrez-solis-la-literatura.html' title='Salvador Gutiérrez Solís: &quot;La Literatura española rebosa mediocridad y medievalismo&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Hh5njZLhppg/TqxPy7DJU3I/AAAAAAAAD-w/fOvg7WbSKm4/s72-c/DSCF9941.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-2779458061874779281</id><published>2011-10-21T00:02:00.006+02:00</published><updated>2011-10-21T00:05:45.540+02:00</updated><title type='text'>José Manuel de la Huerga: "La pasión mueve el mundo"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;b&gt;José Manuel de la Huerga (Audanzas del Valle, 1967) debutó como narrador en 1992 con su cuento &lt;i&gt;Conjúrote, triste Plutón&lt;/i&gt;, con el que obtuvo el Premio Letras Jóvenes de Castilla y León. Desde entonces, sin prisas ni pausas, ha desarrollado una carrera como novelista y cuentista que se consolida con la publicación de &lt;i&gt;Apuntes de medicina interna&lt;/i&gt;. En esta entrevista, exclusiva para &lt;/b&gt;&lt;b&gt;La Tormenta en un Vaso, el autor nos habla de los paisajes de su novela, su relación con los lectores y sus referencias literarias.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-LL9DqSxnxf8/Tp8j0lDvH3I/AAAAAAAAD60/3N2RqXzXVFQ/s1600/JMH12.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://3.bp.blogspot.com/-LL9DqSxnxf8/Tp8j0lDvH3I/AAAAAAAAD60/3N2RqXzXVFQ/s320/JMH12.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—&lt;b&gt;Usted es natural de  León y lleva muchos años afincado en  Valladolid. Sin embargo, en su novela  es muy importante el mar y el paisaje cantábrico (los valles, las montañas,  la costa). Da la sensación de que esta ambientación no se debe sólo a  simples razones literarias, sino que usted tiene un vínculo muy estrecho con  ese paisaje, ¿es así o se trata de una apreciación  equivocada?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para un castellano de El Páramo leonés Cantabria es la ventana abierta al mar. Santander, Laredo, San Vicente de la Barquera… tienen resonancia de verano en los oídos de la gente de tierra adentro. Ahí está desde hace décadas el llamado “tren playero” que sale cada verano desde Valladolid a las siete de la mañana, recorre la provincia de Palencia y “desemboca” en Santander. Los castellanos de los primeros años de la democracia llegaban por riadas, los fines de semana especialmente, para disfrutar de un paisaje cautivador: frente a ellos un mar infinito, a veces caliginoso, y a sus espaldas “praos” verdes y montañas escarpadas. Además, soy de esos niños de los setenta que estudiábamos la geografía de Castilla la Vieja con Santander como salida natural al mar. Ese paisaje diría que casi precede a mi memoria, y es más que un mero decorado. Cantabria es una manera de estar en el mundo que atraviesa el alma de los personajes de Apuntes… Algún crítico ya me ha señalado que el protagonista de la novela, Abel, regresa a la montaña del abuelo, al valle cerrado de ”Labeña” (Liébana) como a un útero, desanda un camino para recomponer un pasado brumoso que necesita entender. La novela tiene una ruta literaria oculta, con nombres voluntariamente escondidos como un juego para el lector: los conocedores de esta hermosa tierra sabrán enseguida qué lugares concretos se esconden tras los inexistentes El Castril, Vega de Labeña, Tebres, Cayo, Virago, Castro Negrovejo, Domaleño, Gescaña…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UezYaI-cPD4/Tp8kGqwhSDI/AAAAAAAAD68/SFquCy8vK_E/s1600/JMH10.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-UezYaI-cPD4/Tp8kGqwhSDI/AAAAAAAAD68/SFquCy8vK_E/s1600/JMH10.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="207" src="http://2.bp.blogspot.com/-UezYaI-cPD4/Tp8kGqwhSDI/AAAAAAAAD68/SFquCy8vK_E/s320/JMH10.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;—&lt;b&gt;Su novela tiene un aire muy  tradicional, clásico, tanto en su arquitectura como en el uso del lenguaje,  la caracterización de los personajes, las ideas de fondo que desarrolla,  etc. Da la sensación de que es una novela que a Miguel Delibes le hubiera  gustado mucho leer. ¿Cuáles son sus referentes literarios? ¿Se siente  partícipe de alguna corriente literaria actual?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Ojalá &lt;b&gt;Delibes&lt;/b&gt; la hubiera podido tener entre sus manos… Sin duda&lt;b&gt;&lt;i&gt; El camino&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; es uno de los textos de referencia en mi doble faceta de escritor y profesor de literatura. Y en mis &lt;b&gt;&lt;i&gt;Apuntes de medicina&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; &lt;b&gt;&lt;i&gt;interna&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; hay mucho de la historia de ese Daniel, el Mochuelo que debe irse a la ciudad a “prosperar” y no quiere abandonar su pueblo, resumen perfecto del paraíso para un niño. En Apuntes… Abel es un joven “veraneante” de Valladolid que regresa a El Castril por amor a la chica del bar y termina investigando el pasado demasiado aséptico de su abuelo, el médico de la montaña. El protagonista nace en el seno de una familia acomodada y tradicional, pero tres mujeres que merodean los márgenes del núcleo familiar (Mabel, Noe y Sarah) le van a acompañar en ese viaje iniciático hacia una verdad desconocida y dura de digerir. Abel se va a rebelar contra el silencio y la apariencia, es un buceador que no va a parar hasta saber todo… Por eso, aunque la novela tenga envoltorio clásico en paisaje y paisanaje, esconde a un protagonista inconformista que rompe con una historia oficial profiláctica, pese a quien pese. Esta novela es un homenaje a la memoria del maquis, a la Transición atragantada, a demasiadas historias anónimas de niños desaparecidos, robados que aún siguen coleando en prensa y en los tribunales… Mis referencias literarias siempre han tenido un alto componente de preocupación estética, pero en esta novela he procurado escribir un texto limpio, al servicio de una historia éticamente exigente. Los personajes tiraban de mí para saber su verdad, y yo les dejé buscar… Acaso con &lt;b&gt;Delibes&lt;/b&gt;, el &lt;b&gt;&lt;i&gt;Pedro Páramo&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; de &lt;b&gt;Rulfo&lt;/b&gt;, los cuentos de &lt;b&gt;Clarín&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Chéjov&lt;/b&gt;, y muy especialmente &lt;b&gt;Karen Blixen&lt;/b&gt;, hayan velado por convertir esta novela en un libro de memorias.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Actualmente hay una excelente camada de narradores que rozan los cuarenta que me interesan mucho. A este lado y al otro del Atlántico… No voy a nombrar a ninguno, pero diré una característica común, más allá del género (fantástico, realista, de novela negra, thriller, memorialístico…) al que puedan estar adscritos. Todos escriben-escribimos cinematográficamente. La fuerza de la imagen ha presidido nuestra educación sentimental como escritores. Y es curioso ver cómo algunos llevamos la cámara al hombro junto con la pluma o la tecla del ordenador.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-I98qBz7KRbM/Tp8kuE0niJI/AAAAAAAAD7E/r6LjZbhvmoA/s1600/JMH3.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="212" src="http://1.bp.blogspot.com/-I98qBz7KRbM/Tp8kuE0niJI/AAAAAAAAD7E/r6LjZbhvmoA/s320/JMH3.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;—&lt;b&gt;¿Tiene usted una relación personal con la Medicina, uno de los ejes centrales de la novela?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Ninguna. De niño quise estudiar medicina porque me quería ir a trabajar a América como cooperante (Tenía una tía trabajando como maestra en Paraguay que reunía en su persona todo lo valiente, independiente, servicial y exótico que yo pudiera imaginarme). Era un sueño… Ser médico o maestro por “esos mundos de Dios”, como decían las abuelas. Pero cuando vi sangre por primera vez en un accidente familiar me temblaron demasiado las piernas. Hoy, en mi familia, se ríen de mí cuando se entretienen en alguna intervención quirúrgica: yo pido urgentemente que cambien de tema…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Medicina y educación son los dos pilares más fundamentales en el servicio público de cualquier país. Son las dos profesiones que más se debería mimar, animar y, desde luego, nunca “recortar”. La salud del cuerpo y del alma de la comunidad está en juego cuando a estos dos colectivos se les pone en entredicho, como en los últimos meses viene haciendo sistemáticamente la clase política desde sus despachos y coches oficiales. Espero que los médicos rurales de los últimos cincuenta años de la historia de este país se vean reflejados en la novela y reciban el homenaje que les he procurado rendir con Apuntes de medicina interna. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—&lt;b&gt;A lo largo de la novela, se aprecia una enorme evolución de los personajes. ¿Qué importancia tuvieron éstos en la génesis de la novela? ¿Se considera un autor de personajes?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Mencionábamos antes a &lt;b&gt;Delibes&lt;/b&gt;. Él siempre definió la novela como la suma y decantación de tres ingredientes: un paisaje, un personaje y una pasión. La pasión mueve el mundo: el amor, la posesión, la ambición, y también los gestos altruistas, desinteresados y locos… Los personajes de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Apuntes &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;tienen bastantes de estos ingredientes. Abel, el protagonista, es un joven cándido que ha vivido siempre a la sombra de las mujeres poderosas de la familia y, sí, evolucionará. En seis meses de estancia en la casona familiar dejará de ser ese niño de buenas notas que dice sí a los dictados de madre y abuela para convertirse en un joven al que se le abren perspectivas de futuro que quiere apurar hasta las últimas consecuencias. Y el resto de personajes evolucionará también a los ojos del protagonista: porque esta es una novela de falsas apariencias…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—&lt;b&gt;¿Cuál es su próximo proyecto?&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;—Primero disfrutar del encuentro con los lectores de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Apuntes&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;… Cada día recibo mensajes de lectoras, sobre todo lectoras, que me piden una segunda parte, que felizmente me dicen que se han quedado con ganas de más. Los clubs de lectura son una fuente inagotable de alegrías para un autor. En Valladolid, en Palencia, en Santander (y espero que en más lugares) cuento con varios grupos de lectura que en próximas fechas me invitarán a sus encuentros para debatir e intercambiar opiniones de la novela. El escritor necesita al lector con rostro, con nombre y apellidos, y yo me estoy encontrando con ell@s, por fortuna. Hay un libro de cuentos sobre personajes anónimos, casi marginados a los que les ocurre algo fuera de lo común, que está a punto de tener forma definitiva. Y hay, también, las notas de una posible segunda parte de &lt;b&gt;&lt;i&gt;Apuntes de medicina interna,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; con un Abel contemporáneo al autor, de pasados los cuarenta. Pero a mí siempre me ha gustado demorar los proyectos. Estamos hablando de arte, la literatura es una obra de arte, y las prisas o las exigencias editoriales son muy malas compañeras de viaje. En los próximos meses estaré muy atento a los ecos que despierte &lt;b&gt;&lt;i&gt;Apuntes&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;…&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;FOTOS: Eduardo Margareto &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-2779458061874779281?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/2779458061874779281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/2779458061874779281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2011/10/jose-manuel-de-la-huerga-la-pasion.html' title='José Manuel de la Huerga: &quot;La pasión mueve el mundo&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-LL9DqSxnxf8/Tp8j0lDvH3I/AAAAAAAAD60/3N2RqXzXVFQ/s72-c/JMH12.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-3986790089002145397</id><published>2011-04-22T00:02:00.000+02:00</published><updated>2011-04-22T00:02:00.430+02:00</updated><title type='text'>Daniel Sánchez Pardos: "Somos espectadores a tiempo completo de una exhibición continua de atrocidades"</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-HyQg735I8WM/TarK5kH5dLI/AAAAAAAADoU/1P8CbDXA43o/s1600/Daniel%2BSanchez%2BPardos.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 0px 10px 10px; width: 344px; height: 328px; float: right; cursor: pointer;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5596508577259418802" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-HyQg735I8WM/TarK5kH5dLI/AAAAAAAADoU/1P8CbDXA43o/s400/Daniel%2BSanchez%2BPardos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Entrevista de José Gutiérrez Román&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Borges es una presencia fantasmal en la novela y a la vez muy humana, pues aparece despojado en parte de su halo de gran figura literaria. ¿Qué tiene Borges que le haga tan atractivo incluso como personaje de ficción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Como buen fantasma doméstico, el Borges que aparece en E&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;l cuarteto de Whitechapel &lt;/span&gt;es un ser triste y entrañable. Su presencia en el libro es, en cierto modo, un accidente: uno de esos accidentes felices que en ocasiones se producen en el acto de la creación. El fantasma de Borges no formaba parte del plan inicial de la obra, pero un buen día apareció en un rincón de la casa del protagonista y allí se quedó hasta el final. ¿Cuál es el atractivo de Borges? Como escritor, es evidente: su obra supone un punto y aparte en la tradición narrativa del siglo XX. Borges es el vértigo intelectual, la tentación metafísica, la dicción precisa e inimitable, la imaginación desacomplejada. Como personaje de ficción, me permite tratar de forma diferente algunos de los temas esenciales de la novela, como la relación cada vez más estrecha entre la realidad y su simulacro o la necesidad que todos tenemos de contarnos historias que ordenen, den sentido o incluso justifiquen nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;Los protagonistas de la novela padecen dificultades para comunicarse entre ellos, da la sensación de que viven aislados pero rodeados de información. ¿Son estos náufragos urbanos los héroes y antihéroes de la novela de nuestro presente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—En una sociedad como la nuestra, que se precia de articularse en base a la comunicación continua entre todos sus miembros, la incomunicación es a la vez una paradoja y un síntoma de lo que parece ser una enfermedad que aún no somos capaces de diagnosticar con exactitud. La paradoja, que en efecto está muy presente en &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El cuarteto de Whitechapel&lt;/span&gt;, es que el ruido constante de la información acaba por aislarnos: el mundo en que vivimos, como se nos suele decir, es cada vez más pequeño y está cada vez más interconectado, pero esa conexión en abstracto con “el otro”, con ese pequeño gran mundo al que accedemos invariablemente a través de una pantalla, contrasta de forma visible con la desconexión creciente con nuestro entorno inmediato. Los personajes de la novela lo saben todo del mundo, pero no saben nada de las personas que tienen a su alrededor. Son hombres y mujeres cultos, inquietos e informados, pero viven en un aislamiento emocional casi absoluto. No sé si son héroes, antihéroes o meros supervivientes de su día a día mediatizado; pero sí responden a un tipo humano cada vez más presente en la narrativa actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El cuarteto de Whitechapel&lt;/span&gt; se adentra en el lado más sórdido del arte contemporáneo. ¿Todo vale en el arte? ¿Esa sordidez es algo propio de nuestro tiempo o una pulsión artística más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—La pregunta de si todo vale en el arte, son los propios artistas quienes se encargan de responderla día a día. Toda forma artística crea, invalida y recrea continuamente sus propias reglas, y lo hace, por definición, explorando los límites de lo que le está permitido. Arte es aquello que entendemos como arte, que sentimos como arte, que nos golpea o nos atrae o nos repugna de una forma particular. La sordidez, en este sentido, es sólo un instrumento más que el arte utiliza para explicarnos a nosotros mismos; pero es un instrumento que hoy parece especialmente útil y adecuado para lograr ese fin. No sé si el mundo en el que hoy vivimos es más sórdido que el mundo de hace veinte, treinta, cincuenta o setenta años, pero así parecemos sentirlo. El arte, como la literatura, recoge ese sentir general y lo devuelve transformado en obras que no son amables, que ni son bellas ni aspiran a serlo, pero que sí son, en los mejores casos, necesarias. Recurriendo a la imagen de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Valle-Inclán&lt;/span&gt;, podríamos decir que el arte contemporáneo es un espejo en el que se reflejan, sólo ligeramente deformadas, algunas de las características más notables de la sociedad que lo produce: la espectacularización de la violencia, la desconfianza o el descreimiento en las grandes ideas, la caricaturización de la realidad, la victoria definitiva del gesto sobre la reflexión y, en general, el cuestionamiento radical de unos valores en caída libre. Dicho esto, cabe añadir que el mundo artístico descrito en E&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;l cuarteto de Whitechapel &lt;/span&gt;responde a una exageración total y absoluta de esta realidad. Los llamados “Artistas salvajes” de la novela buscan la creación de un arte que se corresponda de forma exacta con el ambiente moral de nuestro siglo XXI: un arte que acaba convertido en terrorismo. Estos artistas de mi ficción son el producto de una mezcla a partes iguales de desorientación, hastío vital, ambición desmesurada y mera psicopatía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;Volviendo a Borges, ¿qué cree que opinaría de su novela? ¿Y qué libros posteriores a su muerte podrían interesarle? ¿Le recomendaría alguno en particular?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Borges&lt;/span&gt; tenía un estupendo sentido del humor, pero no sé qué opinaría de algunas de sus intervenciones en la novela… Como lector, por cierto, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Borges&lt;/span&gt; tiene una historia curiosa. Suele citarse a menudo su ceguera como un factor que explica su trayectoria como escritor, ese abandono de la ficción que se produce en torno al año 50 y que lo devuelve al cultivo de la poesía. La ceguera, sin embargo, tiene otro efecto sobre Borges, y es que detiene en cierto modo su evolución como lector. En los años 30 y 40, los artículos de Borges nos muestran a un lector a la vanguardia de su tiempo, atento a la actualidad editorial europea y norteamericana y dispuesto siempre a absorber las últimas novedades, tanto literarias como filosóficas y científicas. A partir de los años 50, en cambio, sus lecturas se estancan en el pasado; los autores que cita continuamente son los mismos que le interesaron en su juventud. Cuando se produce el secuestro de la edición argentina de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Lolita&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Borges&lt;/span&gt; critica la decisión pero afirma no haber leído la novela, ni tener intención de hacerlo. ¿Qué opinaría de la literatura actual? El joven Borges, estoy seguro, disfrutaría enormemente con los libros de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Richard Powers&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;David Mitchell&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Julian Barnes&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lorrie Moore&lt;/span&gt; o de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;David Foster Wallace&lt;/span&gt; (por citar sólo nombres anglosajones). Ahora que lo pienso, me encantaría conocer su opinión sobre &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;La broma infinita.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;El cuarteto de Whitechapel es su primera novela publicada. Antes había aparecido el libro de relatos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Las seducciones&lt;/span&gt;, y por lo que sabemos tiene más obras aún inéditas. ¿Alguno de estos libros verá la luz próximamente? ¿En qué proyecto está trabajando ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—En realidad, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El cuarteto de Whitechapel&lt;/span&gt; es mi segunda novela publicada. La primera, &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;El jardín de los curiosos&lt;/span&gt;, apareció a principios de 2010 en una pequeña editorial madrileña, Bohodón, poco antes de que Ediciones del Viento se interesara por &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El cuarteto de Whitechapel&lt;/span&gt;. Como casi toda primera novela, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El jardín de los curiosos&lt;/span&gt; pasó totalmente desapercibida; pero en ella aparecen ya algunas de las preocupaciones que luego cristalizaron en el libro siguiente, como la reflexión sobre los límites del arte o la sospecha de que todos nosotros, los habitantes de la segunda década de este siglo XXI, nos hemos convertido ya, de forma abierta e irreparable, en los espectadores a tiempo completo de una exhibición continua de atrocidades que nos repele y nos fascina a partes iguales. &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Las seducciones&lt;/span&gt;, por su parte, fue un pequeño capricho que edité de forma privada en 2009, y hoy es un libro casi tan fantasmal como el Borges de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El cuarteto de Whitechapel&lt;/span&gt;. Respecto al futuro, recientemente he terminado una nueva novela que me ha tenido ocupado durante el último año y medio. No sé cuándo verá la luz, pero me encantaría que apareciera también en Ediciones del Viento. Mientras tanto, ya hay unas cuantas nuevas ideas rondando por mi escritorio; pero aún es pronto para hablar de ellas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-3986790089002145397?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/3986790089002145397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=3986790089002145397' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3986790089002145397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3986790089002145397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2011/04/daniel-sanchez-pardos-somos.html' title='Daniel Sánchez Pardos: &quot;Somos espectadores a tiempo completo de una exhibición continua de atrocidades&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-HyQg735I8WM/TarK5kH5dLI/AAAAAAAADoU/1P8CbDXA43o/s72-c/Daniel%2BSanchez%2BPardos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-1859122266067774411</id><published>2011-02-04T01:28:00.007+01:00</published><updated>2011-02-04T01:54:34.391+01:00</updated><title type='text'>Nahir Gutiérrez: "No se me ocurre nada para lo que no sirva la literatura"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TUtIZAp0HeI/AAAAAAAADeo/CYJ_0TNKBwY/s1600/_G__2133.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TUtIZAp0HeI/AAAAAAAADeo/CYJ_0TNKBwY/s400/_G__2133.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5569624958683061730" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Entrevista: Care Santos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Fotografía: Miguel González de la Fuente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span&gt;Debutó con la historia de una hermosa amistad interracial rodeada de moscas. Su segunda historia aborda un asunto tan necesario como delicado, pero lo hace con lo que ya podríamos considerar marcas de la casa: ternura y buen humor. Aunque cueste creerlo. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nahir Gutiérrez&lt;/span&gt; conoce todos los secretos del mundo editorial: pisa sobre seguro. En esta entrevista exclusiva para &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Tormenta en un Vaso&lt;/span&gt; nos cuenta qué ha significado para ella el premio Apel·les Mestres y qué será lo siguiente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Con su segundo álbum para niños se ha alzado con el Apel·les Mestres de libro infantil. ¿Qué se siente al ver su nombre en la lista de uno de los premios más prestigiosos de su género? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Digamos que lo primero…. una incredulidad muy grande pero una emoción muy fuerte, la boca seca, los ojos llenos de lágrimas, el corazón a 190 y las manos frías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Por qué hay que hablar de la muerte a los niños? ¿Sirve la literatura para combatir la ausencia de un ser querido? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No se me ocurre nada para lo que no sirva la literatura… las penas de amor, muscular la ironía o darse cuenta que no estás sola en el mundo ante media docena de problemas universales de gran dimensión. Si los niños tienen que enfrentarse a la muerte, mejor que tengan palabras para ello. Hablarles es bueno en general, de modo que es bueno también en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—Se adivinan en su álbum los mimbres autobiográficos. ¿Quién fue la güelita Queta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mi abuela fue una mujer que lo que merecía sin duda era una novela. Si alguna vez reuniera el tiempo y el talento, no dudes que la tendrá. Diría que era una mujer única pero he recibido notas maravillosas (ya ves, tan pronto…) a la recepción de mi cuento, que me hablan de otras abuelas con el mismo arrebato de admiración, de modo que lo que creo que es única, es esa especie —sin duda en vías de extinción— que fueron las mujeres de esa época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—¿Cómo fue el trabajo con Àlex Omist? ¿Ilustró él sus palabras o usted puso texto a sus dibujos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Álex&lt;/span&gt; se ocupó del milagro. De ponerle colores a la emoción y de mantenerla en los márgenes que ambos sabíamos que debía tener . Convinimos que la protagonista no aparecería nunca, de modo que cada uno pudiera escoger quién está detrás de esa colección de recuerdos y reflejar en ella su pérdida ; llámalo cuento interactivo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—Es usted directora de comunicación de una prestigiosa editorial. A la hora de hablar de su propia obra, ¿eso es una ventaja o un inconveniente?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Quiero pensar que una ventaja, salvo que a veces me siento como quien ha pasado al otro lado del espejo y otras veces no me da tiempo a cambiarme, ¡como Supermán, en una cabina de teléfonos! Pero es maravilloso recibir los comentarios de amigos del gremio y por gremio y por amigos entiendo todas sus partes : autores, periodistas, colegas de profesión... Lo mejor de este empleo y lo mejor del mundo en general es la gente, ya sabes, ¡viva la gente! , y así hace que me sienta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—Su primer libro fue un canto a la amistad —con mucho sentido del humor— y el segundo, una tierna mirada sobre la pérdida de un familiar. Dos libros completamente diferentes. ¿Qué viene ahora?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Mentiría si te dijera que tengo remota idea…Este último me asaltó del tirón y tuvimos la suerte de ganar el Premio, de modo que casi no digerí la escritura y ya lo vi publicado. &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Hipólito y Serafín&lt;/span&gt; tardé casi seis años en publicarlo… No sé, ¡espero otro glorioso asalto en cualquier esquina!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-1859122266067774411?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/1859122266067774411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=1859122266067774411' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/1859122266067774411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/1859122266067774411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2011/02/nahir-gutierrez-no-se-me-ocurre-nada.html' title='Nahir Gutiérrez: &quot;No se me ocurre nada para lo que no sirva la literatura&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TUtIZAp0HeI/AAAAAAAADeo/CYJ_0TNKBwY/s72-c/_G__2133.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-4500799452364667835</id><published>2011-01-21T00:02:00.002+01:00</published><updated>2011-01-21T10:52:12.952+01:00</updated><title type='text'>Paco Roca: "Las historietas de la editorial Bruguera me hicieron amar los cómics"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TTF645JbmjI/AAAAAAAADcg/5sX87flBdVY/s1600/Paco-Roca-dibujando-el-comic.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TTF645JbmjI/AAAAAAAADcg/5sX87flBdVY/s400/Paco-Roca-dibujando-el-comic.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5562362132610914866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Entrevista de Care Santos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empezó dibujando historietas eróticas e hizo sus pinitos en la mítica &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El Víbora&lt;/span&gt;. El mercado francés, para el que trabaja asiduamente, le adora. En España, el gran público le descubrió cuando obtuvo, en 2008, el Premio Nacional de Cómic por &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Arrugas&lt;/span&gt;, que muy pronto llegará a la gran pantalla. Este valenciano de 41 años, cuya bibliografía va de la imaginación más desbordante de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Las calles de arena&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Hijos de la Alhambra &lt;/span&gt;—publicado en Francia antes que en nuestro país— o &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El faro &lt;/span&gt; a la ternura más realista. En esta conversación, exclusiva para &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Tormenta en un Vaso&lt;/span&gt;, nos habla de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El invierno del dibujante&lt;/span&gt; y reflexiona sobre la situación del cómic en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El invierno del dibujante&lt;/span&gt; es su personal homenaje a una serie de dibujantes de cómic y también a una escuela muy determinada. ¿Por qué te decidiste a hacerlo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es una idea que tenía desde hace años y ahora era el momento de hacerla. La editorial Astiberri quería producir un álbum y pensé que esta idea podía encajar bien para el mercado español. Tenía muchas ganas de meterme con ella. Las historietas de la editorial Bruguera me hicieron amar los cómics. Para mi &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El Invierno del dibujante &lt;/span&gt;es un homenaje a todos aquellos dibujantes como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Escobar&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vázquez&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ibañez&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Raf&lt;/span&gt;... eran mis ídolos cuando era pequeño y tenía claro entonces que quería ser dibujante igual que ellos en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tengo entendido que es usted un autor que se documenta mucho. ¿Cómo fue la etapa de documentación para este álbum?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Me gusta la fase de documentación. Empiezas a descubrir cosas y al mismo tiempo empiezas a escribir el guión. Es el momento en el que nace todo. En este caso la documentación en algunos aspectos era un trabajo complicado. había muchos huecos en la historia, contradicciones de fechas, lugares... Poder contar con la ayuda del estudioso en Bruguera Antonio Guiral me fue de gran ayuda. Durante meses le masacré a correos y llamadas. También me fue de mucha utilidad hablar con todas las personas que estuvieron involucrados en la editorial aquellos años o posteriores; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Víctor Mora&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Armonía&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nadal&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Andreu Martín&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ibáñez&lt;/span&gt;, redactores y demás empleados... Además de la parte de documentación necesaria para escribir el guión, necesitaba también mucha documentación gráfica para recrear la barcelona de finales de los cincuenta. Para ello me vi decenas de películas de la época, NODOS, y muchas fotografías de gente como &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Catalá Roca&lt;/span&gt;. Lo más difícil fue encontrar imágenes de cómo era Bruguera en la época, gracias el trabajo del Centro Cultural del Coll, que es donde estaba situada la editorial, pude conseguir fotos de trabajadores o familiares donde se podía ver algunas de las instalaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Es usted dibujante, guionista, colorista... una especie de hombre orquesta de su trabajo... ¿Es así por perfeccionismo, dificultad para delegar, pasión por todas las etapas del trabajo, o...? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es una mezcla de todo. Por un lado me gusta esa forma de trabajo solitaria que tienen los cómics, para lo bueno o para lo malo tienes total libertad creativa, tus decisiones no pasan por ningún filtro externo. Para mi todas las fases del cómic son importantes en cuanto a la narración; la documentación y el guión. Luego cuentas esa historia que ya está narrada en palabras con dibujos. Después la vuelves a contar con el color, dando énfasis o atmósfera donde lo requiera. En el fondo no creo ser excesivamente bueno en ninguna de esas facetas  por separado, pero creo que el conjunto sí que consigue más o menos lo que pretendo contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El dibujo destila ternura pero también nostalgia, una forma serena de tristeza. De algún modo, algo parecido ocurría en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arrugas&lt;/span&gt;. ¿Cree que la nostalgia, la introspección forma parte de su lenguaje como autor?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es difícil analizarse uno mismo. Muchas cosas no me las planteo de una forma consciente. No sé que me lleva a contar una historia y otra no. Hace pocos días un amigo escritor me comentaba que de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El Faro&lt;/span&gt; hasta aquí, mis protagonistas siempre son perdedores. Creo que es cierto y no me había parado a pensarlo. Imagino que me gustan las historias de perdedores, me siento más cercano a entender qué pueden sentir y creo que el contar esas historias condiciona el lenguaje que utilizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Hay, en su trayectoria, un antes y un después de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arrugas&lt;/span&gt;? ¿De qué modo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Desde luego. Arrugas marca un punto de inflexión en mi carrera. El éxito de este álbum, además de traer bastante caos en mi vida, me ha dado bastante reconocimiento en España y otros países. Consigues de golpe tener muchos lectores por todas partes que le van a dar una oportunidad no sólo a tus nuevos trabajos sino también a los anteriores. Esto también te vuelve mucho más exigente con tu trabajo, lo cual es bueno. Pero también te condiciona a la hora de empezar nuevos proyectos. Empiezas a pensar en tus lectores, en lo que les puede gustar y pensar demasiado en estas cosas te puede llegar a convertir en un autor cobarde y arriesgar menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Qué le falta al mundo del cómic en nuestro país?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Creo que autores de calidad desde luego que no. La lista de autores que trabajan y venden muy bien fuera es enorme. Quizá lo que nos falte es una industria que apueste por estos autores en lugar de limitarse a comprar los derechos a editoriales de otros países. Dicho así parece fácil, pero requiere que consigamos cada vez más lectores que sostengan esa industria. Quizá para ello debamos encontrar una forma de hacer cómics que sea la que interesa al público generalista español. Al igual que en Francia tienen su formato BD o en Japón el manga.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-4500799452364667835?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/4500799452364667835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=4500799452364667835' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4500799452364667835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4500799452364667835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2010/12/paco-roca-las-historietas-de-la.html' title='Paco Roca: &quot;Las historietas de la editorial Bruguera me hicieron amar los cómics&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TTF645JbmjI/AAAAAAAADcg/5sX87flBdVY/s72-c/Paco-Roca-dibujando-el-comic.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-8832982499369685966</id><published>2011-01-14T00:02:00.004+01:00</published><updated>2011-01-21T10:51:50.368+01:00</updated><title type='text'>Cornelia Funke: “La tarea del escritor es encontrar palabras para los demás”</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Entrevista de Carmen Fernández Etreros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TS_7c7tnB2I/AAAAAAAADcI/gRcyjZC2Kts/s1600/Funke1"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 252px; height: 378px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TS_7c7tnB2I/AAAAAAAADcI/gRcyjZC2Kts/s400/Funke1" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5561940539309754210" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hablar con&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Cornelia Funke&lt;/span&gt; es sentir por un momento cómo las mariposas se despliegan en la sala. Mariposas rosas pero también mariposas negras…Una escritora de imaginación desbordante, que ya demostró con su trilogía &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Mundo de tinta&lt;/span&gt;, y que presenta ahora en España &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Reckless&lt;/span&gt; una saga basada en los cuentos tradicionales europeos y en la que vuelve a mostrar un abanico de personajes fantásticos y mundos posibles al otro lado del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—¿Qué tienen los cuentos tradicionales para que sigan gustando y asustando al mismo tiempo a los niños?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—No me gustaban antes… Estaban demasiado llenos de miedo. Cuando fui mayor me di cuenta de que nunca se olvidan, de que hay una verdad escondida en sus imágenes. Un día un amigo británico, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lionel Wigram&lt;/span&gt; me preguntó: ¿qué pasaría en un mundo en que los cuentos de hadas fuesen realidad? Y comenzamos a pensar los dos en un idea sobre un mundo con cuentos de fantasía y decidí basar toda la serie en el mapa de Europa y en todos los cuentos populares. El primero, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Reckless&lt;/span&gt;, tiene lugar en Austria y Hungría, el segundo en Francia e Inglaterra, el tercero en Rusia, el cuarto seguramente en España y el quinto quizás en Japón, ya que el zorro, uno de los protagonistas, tiene un papel destacado en la tradición japonesa. En &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Reckless&lt;/span&gt; planteo la historia de dos hermanos Will y Jacob pero además se nos ocurrió que los protagonistas no fuesen niños sino adultos, ya que a los niños les gusta ser adultos cuando leen y poder abordar temas más maduros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—Cuál es su personaje favorito de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Reckless&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—El que más se parece a mí es Fox, el zorro, pero Jacob ha llegado a mi corazón. Al principio no me gustaba, porque muestra mi faceta más temeraria, pero luego me recuerda tanto a mi hijo… De todas maneras  me encantan las posibilidades de este libro ya que estoy descubriendo muchas cosas. Por ejemplo, en Rusia me enteré que muchos de sus cuentos tradicionales se basaban en historias de mineros que se convertían en malaquita. Es curioso pero ya tenían allí mis historias. Volverse piedra es un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;leivmotiv&lt;/span&gt; bastante común en los cuentos: estar muerto, petrificado, no poder moverse.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TS_7pt_b_SI/AAAAAAAADcQ/Em0onPv7KL8/s1600/Funke2"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 235px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TS_7pt_b_SI/AAAAAAAADcQ/Em0onPv7KL8/s400/Funke2" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5561940758964731170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—¿Cuál es el personaje que más le gusta de Reckless?&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—Supongo que usted era un niña lectora, ¿qué le gustaba leer de pequeña?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—Libros de aventuras, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Tom Sawyer&lt;/span&gt;… Nunca me gustaron los libros de chicas. Entre mis lecturas preferidas también se encuentra &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;La princesa prometida&lt;/span&gt; de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;William Goldman&lt;/span&gt; y mi favorito, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Once and Future King&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;T. H. White&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—¿Cómo logra esa conexión con los lectores infantiles y juveniles?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—Sigo viendo el mundo con cierta maravilla y ésta se insinúa dentro de todo: de de las plantas, los niños, los adultos… Tengo una pasión enorme por nuestro mundo y la realidad, que es más rica que cualquier fantasía. La tarea del escritor es encontrar palabras para los demás, lo que tenemos, lo que sentimos. Plantear las preguntas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—¿A los niños de hoy en día les protegemos demasiado del miedo? ¿Qué papel tiene el miedo en sus novelas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—Creo que los niños quieren oír hablar del miedo, saben más de las tinieblas de lo que nosotros creemos. Siempre se están formulando grandes preguntas: por qué hay tristeza en el mundo, qué es la muerte… Pero los adultos intentamos olvidarnos de esas preguntas. La infancia también es cambiar las cosas e imaginar qué puede hacer la magia. Un momento en el que te crees que eres una persona única. Los niños entienden muy bien lo que es la fantasía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—¿Es necesario lanzar algún mensaje ético en los libros infantiles?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—Ahora los niños no tienen mucha experiencia con la vida real, la violencia en las películas no es la violencia real y la toman como un juego, saben que van a poder levantarse después de recibir un balazo, como en las películas y los videojuegos. No ven la muerte, todo está escondido. Nada les prepara para este tipo de hostilidad. Como narradora eres la única que les puede preparar para reflejar esta experiencia. Una vez unos padres me impresionaron cuando me contaron que su hijo, muy enfermo, leía mi novela &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El jinete del Dragón&lt;/span&gt; y que era como si la enfermedad le persiguiera, pero él seguía leyendo y montando encima del dragón... También una soldado en Irak me dijo que con &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Muerte de tinta&lt;/span&gt; pudo afrontar la muerte en la guerra…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—He leído en alguna entrevista anterior que los niños de hoy en día son más inocentes pero ¿qué cree qué tienen los adultos de hoy día para que les gusten tanto los libros infantiles y juveniles?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—Hay un deseo muy profundo de cuentos narrados y la literatura para adultos no lo tiene en cuenta. Comprendemos mejor las cosas si las rodeamos de imágenes, si las revestimos. Así entendemos lo compleja que es la realidad. Por eso creo que a los adultos les gusta la literatura juvenil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—Tiene una imaginación desbordante, ¿en qué se inspira para sus libros?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—Sí, sí (risas)… La verdad es que todo mi inspira, el problema es elegir la idea. Tengo tantos cuentos en la cabeza que debo obligarme a seguir en uno en concreto. Mi inspiración surge al viajar, al conocer a la gente... Todo lo que toco… Sobre todo los cuentos populares porque recuerdan nuestro pasado y nuestra verdadera naturaleza, sin censuras. Y hablan de nuestras facetas mejores y peores….&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;—¿Cuáles son sus planes para el futuro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;—Voy a ir buscando otros espejos en otros países, otros mundos, en Rusia, en Japón quizás... Ayer cuando entré en la catedral de Barcelona me di cuenta que sólo podía ser obra de alguien al otro lado del espejo…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-8832982499369685966?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/8832982499369685966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=8832982499369685966' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/8832982499369685966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/8832982499369685966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2011/01/cornelia-funke-la-tarea-del-escritor-es.html' title='&lt;strong&gt;Cornelia Funke: “La tarea del escritor es encontrar palabras para los demás”&lt;/strong&gt;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TS_7c7tnB2I/AAAAAAAADcI/gRcyjZC2Kts/s72-c/Funke1' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-6248907875418270617</id><published>2010-12-31T00:02:00.001+01:00</published><updated>2010-12-31T00:33:18.203+01:00</updated><title type='text'>Óscar Esquivias: "En toda mi literatura hay una entraña teatral"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TRzpWYs_BsI/AAAAAAAADaQ/S3EIdd6pacM/s1600/oscar%2Bx%2Bcare%2B1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 423px; height: 423px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TRzpWYs_BsI/AAAAAAAADaQ/S3EIdd6pacM/s400/oscar%2Bx%2Bcare%2B1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5556572611065874114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Entrevista de Care Santos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Fotos de Asís G. Ayerbe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aviso para navegantes ávidos de buena pesca: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Óscar Esquivias &lt;/span&gt;(Burgos, 1972) tiene&lt;/span&gt;&lt;span&gt; nuevo libro de cuentos. Con el primero, &lt;a href="http://latormentaenunvaso.blogspot.com/2008/08/doble-mirada-la-marca-de-creta-scar.html"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;La marca de Creta&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, consiguió el prestigioso Premio Setenil al mejor libro de relatos del año 2009. A la espera de lo que depare el segundo, por ahora los galardonados somos sus lectores, que podemos asomarnos a la nueva entrega de uno de los mejores narradores de nuestro país para reencontrar a sus personajes de hondo calado psicológico, los seres en busca de un lugar en el mundo, la ternura o  el sentido del humor que son marcas de la casa.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; &lt;/span&gt;En esta entrevista en exclusiva para &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Tormenta en un Vaso&lt;/span&gt;, el autor nos desvela algunos secretos a raíz de la publicación de este nuevo libro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En los cuentos de “Pampanitos verdes” aparecen varios elementos comunes: adolescentes como protagonistas, la transición de una edad a otra, el encuentro con el desengaño –o con el mundo adulto–, la autoafirmación sexual y también una evidente alegría de vivir, que los personajes transmiten. Sin embargo, son cuentos escritos con independencia unos de otros. ¿A qué se debe esta homogeneidad?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Si soy sincero, no lo sé. Cada cuento surgió en un momento y en unas circunstancias distintas, pero al agruparlos en el libro sentí que, ciertamente, tenían elementos comunes y un intenso aire de familia. Esta homogeneidad no está buscada y supongo que tiene que ver con algunas inquietudes profundas mías que no he racionalizado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;A sus lectores nos gusta imaginar sus cajones repletos de cuentos inéditos –o nunca publicados en un libro– que poco a poco irán viendo la luz. ¿Es así?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Me temo que no. Ahora mismo mi cajón está vacío de cuentos que merezca la pena publicar. Confío en que poco a poco se irá llenando hasta que atesore un conjunto de relatos del que me sienta plenamente satisfecho. Así, por sedimentación, es como se conformaron tanto L&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;a marca de Creta&lt;/span&gt; como &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Pampanitos verdes&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Muchos de los protagonistas de estos relatos son adolescentes, como ocurría también en “La marca de Creta”. ¿Por qué le interesa tanto esta etapa de la vida?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Quizá porque me sigo identificando más con sus inquietudes que con las de los niños o los adultos. No descarto que sea una manifestación de inmadurez, porque hace mucho tiempo que debería haber abandonado la adolescencia...&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay varios cuentos de “Pampanitos...” que guardan relación con el teatro, ya sea porque sus personajes pertenecen al mundo de las tablas o por la forma de monólogo teatral que adopta el texto. ¿Cuál es su relación con el teatro?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span&gt;De niño y joven escribí comedias y actué en grupos de aficionados. Como espectador, siempre he frecuentado las salas de teatro. Hace un par de años escribí una obra y de vez en cuando anoto ideas para nuevas piezas: es un género que me interesa muchísimo. Los cuentos con asunto o forma teatral de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Pampanitos verdes&lt;/span&gt; nacieron por encargo del teatro Alcázar de Madrid, como acompañamiento de las fotos que hizo &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Asís G. Ayerbe&lt;/span&gt; para el librito &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;En el secreto Alcázar&lt;/span&gt;. Ahí me di cuenta de que muchos de mis cuentos son verdaderos monólogos, esto es, confesiones en voz alta de un personaje. Tengo la sensación de que en toda mi literatura hay una entraña teatral.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Burgos, Madrid, Roma... La geografía de sus relatos concuerda con la de su vida. ¿Utiliza la literatura para curarse la añoranza, para mantener vivos los lugares que ama, para idealizarlos, o...?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Aunque parezca lo contrario, a mí los escenarios me importan poco, lo que me interesa siempre es el conflicto humano que se desenvuelve en ellos. El lugar donde se ambientan mis historias nace de forma natural e inmediata, jamás me detengo un solo segundo para pensar «¿dónde transcurre esto?», sino que las localizaciones (por emplear el término cinematográfico) vienen con los personajes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El libro acaba con un emocionante homenaje a Julio Verne. ¿Cómo y cuándo ocurrieron sus lecturas del autor francés?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Como todos los niños de mi generación, empecé a leer a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Verne&lt;/span&gt; en la más tierna infancia. El primer libro que recuerdo haber pedido que me compraran fue &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;El castillo de los Cárpatos&lt;/span&gt;, que escogí entre los muchos que había en un tenderete del rastro de Burgos. Nunca he dejado de leer las obras de Verne: todos los veranos me llevaba al pueblo &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;La isla misteriosa&lt;/span&gt; y, de adolescente, cuando en mi mesilla ya estaban &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dostoievski&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Camus&lt;/span&gt;, también había sitio para &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Un capitán de quince años&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Miguel Strogoff&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Viaje al centro de la Tierra&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Los hijos del capitán Grant&lt;/span&gt; son novelas que siempre me han emocionado mucho. Según escribo esto, me están entrando unas ganas terribles de tomar algún tomo de sus obras completas y empezar a leer cualquiera de sus libros, al azar. En ellos siempre encuentro emoción, humor y aventuras.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Qué hay más allá de su personal mar de Lidenbrock?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Más allá está el conocimiento y la salvación, dos buenas razones para embarcarse.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TRzqmO-aOQI/AAAAAAAADag/29uZOaqa6hc/s1600/oscar%2Bx%2Bcare%2B3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 557px; height: 404px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TRzqmO-aOQI/AAAAAAAADag/29uZOaqa6hc/s400/oscar%2Bx%2Bcare%2B3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5556573982844139778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-6248907875418270617?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/6248907875418270617/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=6248907875418270617' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/6248907875418270617'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/6248907875418270617'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2010/12/oscar-esquivias-en-toda-mi-literatura.html' title='Óscar Esquivias: &quot;En toda mi literatura hay una entraña teatral&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/TRzpWYs_BsI/AAAAAAAADaQ/S3EIdd6pacM/s72-c/oscar%2Bx%2Bcare%2B1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-4771692767258414037</id><published>2010-02-05T00:02:00.000+01:00</published><updated>2010-02-05T00:02:01.028+01:00</updated><title type='text'>Philip Kerr: "Goebbels era un ligón"</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S1tbfrrwERI/AAAAAAAAC3Q/ogkM5Df96z4/s1600-h/29195-63.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; width: 226px; float: left; height: 320px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430034375585566994" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S1tbfrrwERI/AAAAAAAAC3Q/ogkM5Df96z4/s320/29195-63.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Entrevista de Gregorio León&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Se imaginan a Philip Marlow, el inolvidable personaje creado por &lt;strong&gt;Raymond Chandler&lt;/strong&gt; y al que le pusimos cara gracias a &lt;strong&gt;Humphrey Bogart&lt;/strong&gt;, paseando por un Berlín en el que ondean banderas con esvásticas, se suceden los desfiles militares y las masas se entregan con una mezcla de fervor e irracionalidad a la oratoria inflamada de &lt;strong&gt;Adolf Hitler&lt;/strong&gt;? Quién mejor lo ha hecho ha sido &lt;strong&gt;Philip Kerr&lt;/strong&gt;, autor nacido en Edimburgo y que ha ganado recientemente el Premio de Novela Negra RBA. Es la sexta entrega de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Berlín Noir&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;". Lejos queda ya &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Violetas de marzo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, donde nos presentó a Bernard Gunther, que dejó su trabajo de sargento de la brigada criminal de la KRIPO para convertirse en detective privado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empeñado en nadar contra corriente y atacar las ideas que propugna una nueva religión llamada nacionalsocialismo, se busca la vida entrando en sus cloacas. Su cinismo le hace subrevivir en un mundo hostil, que aparece en cualquier parte del mundo (Berlín, Buenos Aires o La Habana) porque en cualquier parte del mundo encuentras un ser humano. La frase que resume toda la filosofía de su protagonista la encontramos al final de la novela: "por suerte, a los hombres sólo les vemos la cara, no el corazón". &lt;strong&gt;LA TORMENTA EN UN VASO&lt;/strong&gt;, gracias al trabajo de &lt;strong&gt;Laia&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Esqué&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Anik Lapointe&lt;/strong&gt;, estuvo con &lt;strong&gt;Philip Kerr&lt;/strong&gt; reconociendo las huellas del Tercer Reich. La primera cita, en la que se desarrolla esta entrevista, el hotel Adlon, en el que no es difícil imaginarse que mientras haces la entrevista, arranca una historia de espías o de amor. Al lado, nos observa la puerta del Brandenburgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Por qué tanto tiempo desde que escribe las tres primeras novelas de la serie "Berlin Noir" y la recuperación del personaje de Bernie Gunther?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Es curioso. Pero no pensaba encontrarme una demanda popular tan alta para que de nuevo le diera vida a Bernie. Y pensé que era momento de recuperarlo, de colocarlo de nuevo en escena, con sus actos heroícos y con sus comportamientos discutibles, porque todo eso está dentro del mismo personaje. Lo que jamás imaginé es que iba a tardar tantos años en hacerlo. Y ahora reaparece, sin cambiar su fisonomía. Siento no darle un final feliz a mis personajes o a mis historias. Pero es que yo soy un autor cruel en ese aspecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;En sus novelas es claramente perceptible el peso del pasado sobre el presente&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;—Sí, en efecto. Es la culpabilidad lo que, a mi juicio, hace que Bernie Gunther sea un personaje tan interesante. Todo lo que ha vivido previamente tiene una gran importancia emocional. Y todo eso, en una atmósfera tan extraña como la de la Alemania nazi, donde todo villano es superado por otro villano aun mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;Bernie Gunther aparece ahora en La Habana de 1954, y tiene que investigar la muerte de Max Reles, con el que ya coincidió en el Berlín de los años 30. ¿Por qué le gusta tanto mover a su personaje por distintos escenarios?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Bernie Gunther está escapando constantemente. Es una especie de holandés errante. Y eso me permite escribir y describir situaciones y lugares que hagan más interesante la historia para el lector. Dejar al protagonista en un mismo sitio siempre sería muy aburrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;En &lt;em&gt;Si los muertos no resucitan&lt;/em&gt; Bernie Gunther acaba contratado por un mafioso como Meyer Lansky&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;. ¿Cómo se le ocurrió esta idea?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—La primera vez que me fijé en la relevancia que tuvo Meyer Lansky en el crimen organizado fue cuando lo descubrí en la segunda parte de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El Padrino&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;". Era un hombre osado. Pretendió ejecutar en La Habana las mismas ideas audaces que había tenido para otras partes del mundo, con el fin de crear una cadena de hoteles y de casinos al servicio del turismo mundial. Y en mi novela Lansky ve a Bernie Gunther como el empleado perfecto para desarrollar esos fines. En todo caso, a pesar de la mala fama de ese personaje mafioso, no es de los peores que aparecen en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Si los muertos no resucitan&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Por qué esa Habana prerrevolucionaria es una constante provocación para un creador? Citaba usted a Coppola, y yo propongo otro nombre: Graham Greene&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;—Una de las razones por las que quería llevarme a mi personaje a La Habana era comprar los ambientes viciosos de las dos ciudades, Berlín y la capital de Cuba. Las dos estaban igual de pervertidas. Si tú te acercas al hotel Inglaterra, que es el que aparece en la novela de &lt;strong&gt;Graham Greene&lt;/strong&gt;, te encuentras justamente las mismas escenas de hace cincuenta años: niñas ofreciendo sus servicios a los turistas que están sentados en la terraza. Es más, el autor de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Nuestro hombre en La Habana&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; era cliente habitual del teatro Shanghai, que era un antro que ofrecía todo tipo de servicios pornográficos. Claro, la gran diferencia entre &lt;strong&gt;Graham Greene&lt;/strong&gt; y yo es que a mí no me interesa en absoluta esa oferta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;A Fulgencio Batista parece que lo único que le interesaba era&lt;/strong&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S1tjD_0ZGqI/AAAAAAAAC3Y/v0p2mWIcvBg/s1600-h/29195-24.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; width: 320px; float: right; height: 226px; cursor: pointer;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430042696047205026" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S1tjD_0ZGqI/AAAAAAAAC3Y/v0p2mWIcvBg/s320/29195-24.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt; su treinta y por ciento&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;—Sí, el porcentaje que recibía por cada uno de sus negocios ilícitos era su auténtica obsesión, y no la prosperidad del país que gobernaba. Eso que hemos visto en alguna película, con maletas cargadas de dinero entrando en el avión que llevó a &lt;strong&gt;Batista&lt;/strong&gt; a Miami, es completamente cierto. Lo que pasa es que me resulta imposible colocar a &lt;strong&gt;Batista&lt;/strong&gt; en el mismo plano que &lt;strong&gt;Stalin&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;Hitler&lt;/strong&gt;. El presidente cubano fue capaz de soltar a &lt;strong&gt;Fidel Castro&lt;/strong&gt;, a pesar de lo que había ocurrido con el asalto al cuartel Moncada. Y los otros, ya se conoce suficientemente lo que hacían con sus presos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Quién era el personaje más inteligente de todos los jerarcas que rodeaban a Hitler?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Sin duda, &lt;strong&gt;Joseph Goebbels&lt;/strong&gt;. Era un hombre divertido, inteligente, extrovertido. Y además, tenía mucho éxito con las mujeres. Tenía un pie deforme y era bajito, pero eso no suponía ningún complejo para él. Le gustaban particularmente altas y rubias, y se le daban bastante bien. Corría un rumor en el Berlín de aquellos años: que el pie de &lt;strong&gt;Goebbels&lt;/strong&gt; no era realmente eso, sino la pata de un macho cabrío. Era una forma de entender la atracción que ejercía sobre las mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;Uno de los tipos más desconocidos era Himmler, y sin embargo, era el arquitecto del mal&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;—Es verdad. No tiene tanta popularidad como &lt;strong&gt;Goebbels&lt;/strong&gt;, por citar el ejemplo de la pregunta anterior. Pero fue un colaborador fiel de &lt;strong&gt;Hitler&lt;/strong&gt;, hasta que al final lo traiciona, al intentar establecer contacto con los Aliados. Pensó que tenía en sus manos armas suficientes para dirigir el proceso de transición sin que fuera considerado un criminal de guerra. Lo más curioso es que a &lt;strong&gt;Hitler&lt;/strong&gt; le encantaba suscitar disputas entre sus colaboradores. Por ejemplo, &lt;strong&gt;Himmler&lt;/strong&gt; no tragaba a &lt;strong&gt;Göring&lt;/strong&gt;, y &lt;strong&gt;Goebbels&lt;/strong&gt; odiaba a &lt;strong&gt;Himmler&lt;/strong&gt;. Y los oficiales de la Wehrmacht odiaban a las SS. Para los Aliados eso fue una cosa buena, porque estas fuerzas, lejos de ser eficaces, se anulaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Por qué es tan importante en sus novelas la localización de exteriores, el gusto por el detalle?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Los pequeños detalles hacen el libro mucho más convincente. Todo adquiere mayor credibilidad. Y a mí me gusta pintar mis descripciones con pequeños detalles que den vida. Una canción, el nombre de un cabaret, la marca de una espuma de afeitar. Todo eso convierte a la novela en un artefacto potente, capaz de atrapar al lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;La primera parte de &lt;em&gt;Si los muertos no resucitan&lt;/em&gt; se centra en los preparativos de los Juegos Olímpicos de Berlín. ¿Qué opina de lo que ocurrió realmente con esa cita olímpica? Se lo pregunto cuando Londres va a tener otra en 2012&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;—Aquellos Juegos debieron ser los últimos que se organizaran. El Comité Olímpico Internacional es una institución fascista. Los Juegos no son otra cosa que tres semanas de estupidez y frivolidad al tiempo que un montón de gente agita absurdamente sus banderitas. Y todo eso fue invento de los nazis. Lo penoso fue que Estados Unidos tuvo en su mano cambiar el curso de la historia. Si no hubiera participado en las Olimpiadas, tampoco lo hubiera hecho Inglaterra, y como consecuencia, Francia, de tal modo que se hubiera producido un boicot que las habría abortado, y eso habría supuesto un golpe mortal en términos de prestigio para el régimen nacionalsocialista. Pero muchos enviados especiales regresaron a América diciendo que no habían encontrado ningún signo de antisemitismo en Alemania. La Historia se habría escrito de otra manera si se hubiera contado la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EN LA MISMA HABITACIÓN DE MICHAEL JACKSON. &lt;/strong&gt;El Adlon, aparte de ser uno de los escenarios recurrentes de sus novelas, es uno de los hoteles más lujosos del mundo. &lt;strong&gt;Philip Kerr&lt;/strong&gt; se alojó justo en la misma habitación que ocupó &lt;strong&gt;Michael Jackson&lt;/strong&gt; cuando la denominada estrella del pop protagonizó uno de los incidentes más tristes de su biografía: sacó a su bebé por el balcón de su habitación, y jugó a lanzarlo al vacío. Nos cuenta el propio &lt;strong&gt;Philip Kerr&lt;/strong&gt; que, nada más anunciarse la muerte de &lt;strong&gt;Michael Jackson&lt;/strong&gt;, empezaron a producirse llamadas para reservar la misma habitación desde la que el cantante perpetró una de sus discutibles extravagancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;EL PREMIO DE NOVELA NEGRA MÁS GRANDE. &lt;/strong&gt;El premio que ha ganado &lt;strong&gt;Philip Kerr&lt;/strong&gt; tiene una dotación económica de 125.000 euros. Es el que tiene una compensación más elevada de los que se fallan en todo el mundo dentro del género negro. La editorial RBA lo puso en marcha hace tres años. Los dos primeros ganadores fueron dos veteranos de las letras, los dos abuelos: &lt;strong&gt;Francisco González Ledesma&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Andrea Camilleri&lt;/strong&gt;. El tercero es un escocés al que hay que mirar su documento nacional de identidad para comprobar que en efecto, tiene más de cincuenta años (y un pacto con el diablo). Sus novelas han sido traducidas a más de cuarenta idiomas. Periódicos como "The Times" o "The Washington Post" se han rendido a sus historias poderosas y originales.&lt;br /&gt;Gracias a la editora &lt;strong&gt;Anik Lapointe&lt;/strong&gt;, lo podemos leer en RBA. Estos son los seis títulos ambientados en la Alemania nazi: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Violetas de marzo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Pálido criminal&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Réquiem alemán&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Unos por otros&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Una llama misteriosa&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Si los muertos no resucitan&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-4771692767258414037?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/4771692767258414037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=4771692767258414037' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4771692767258414037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4771692767258414037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2010/02/philip-kerr-goebbels-era-un-ligon.html' title='Philip Kerr: &quot;Goebbels era un ligón&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S1tbfrrwERI/AAAAAAAAC3Q/ogkM5Df96z4/s72-c/29195-63.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-66348829234497377</id><published>2010-01-29T00:02:00.000+01:00</published><updated>2010-01-29T00:02:00.391+01:00</updated><title type='text'>Antonio Muñoz Molina: "El desaliento me acompaña cada día en mi trabajo"</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S13WB3T8n4I/AAAAAAAAC3o/EdXKYE0h5yM/s1600-h/AMM+2006+solapa.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 214px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5430732053194514306" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S13WB3T8n4I/AAAAAAAAC3o/EdXKYE0h5yM/s320/AMM+2006+solapa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;em&gt;Entrevista de Coradino Vega &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—En &lt;em&gt;Días de diario&lt;/em&gt; decía usted, puede que irónicamente, que en España se le estaba empezando a considerar “un novelista venido a menos”. Después de tres años de trabajo, ¿se ha tomado quizá &lt;em&gt;La noche de los tiempos&lt;/em&gt; como una forma de revancha para recuperar su “buen nombre”?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—No era irónico. Un crítico había escrito eso de mí, y me sentí muy dolido. Cuando uno recibe críticas negativas siempre teme que en el fondo tengan más razón que las positivas. En cualquier caso, las novelas no se escriben para tomarse la revancha de nada. Bastante difícil es ya escribirlas. Una novela quizás sea el encuentro entre una idea narrativa y una profunda necesidad interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Philip Roth habla de la indignación que le empuja a escribir una novela. En su caso, ¿de dónde provino la necesidad de examinar el tiempo en el que transcurre la suya de la forma en que lo ha hecho?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Hay varios factores que yo puedo identificar, aunque es probable que el impulso mayor para escribir una novela sea inconsciente. En primer lugar, ese mundo español y europeo de la gran crisis de los años 30 me ha apasionado siempre. He escrito y leído mucho sobre él, y tengo una familiaridad bastante detallada con sus estados de espíritu, su estética, su vida cotidiana. También había algo que a mí me ha interesado mucho siempre, que es la indagación en la pasión amorosa entre hombres y mujeres, especialmente mujeres emancipadas y muy conscientes de su propio albedrío, que son las que a mí me gustan. Algo más fue apareciendo, con lo que yo no contaba al principio: la paternidad, el modo en que un niño ve desde cerca pero desde fuera las lejanías y las rarezas de su padre. También creo que hay dos factores políticos, uno la alarma que me produce desde hace años la brutalidad verbal de la política española, incluyendo en ella a esos comentaristas en los medios que se dedican por sistema a echar gasolina al fuego; el otro factor, la frivolidad gubernamental sobre la república y la guerra civil, la manipulación en forma de tebeo sentimental de una historia terrible. Todo eso, muy mezclado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Supongo que el retrato que hace de algunos personajes reales en &lt;em&gt;La noche de los tiempos&lt;/em&gt;, unido al punto de vista ideológico con el que aborda los últimos días de la II República, habrá ocasionado incomodidad en ciertos colegas de su generación. ¿Cree que el debate que de forma implícita propone su libro pueda verse mermado precisamente por esa incomodidad?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—En España, por desgracia, casi nunca hay verdaderos debates: sólo intercambios de anatemas y de consignas, cuando no de simples insultos. Dos meses después de la salida de la novela puedo decir que ha sido aceptada bastante bien por muchos lectores que, como yo, tienen convicciones progresistas. Al fin y al cabo lo que yo cuento ha estado desde hace muchos años a la vista de todos, y no hay que leer a &lt;strong&gt;Pío Moa&lt;/strong&gt; para enterarse de las barbaridades cometidas en el bando republicano durante la guerra, o de la irresponsabilidad y el sectarismo que se apoderaron de la izquierda en esos años, igual que de la derecha. Los testimonios más duros son también políticamente los más intachables: &lt;strong&gt;Barea&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Chaves Nogales&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Zugazagoitia&lt;/strong&gt;, el propio &lt;strong&gt;Manuel Azaña&lt;/strong&gt;. No es un problema de ideología, sino de aceptación de los hechos tal como sucedieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Recientemente ha manifestado que, en el proceso de elaboración de esta novela, pasó por grandes momentos de desaliento. ¿Cuáles fueron los principales dilemas interiores que le asaltaron? ¿Cuánto podría decirse que hay de usted en Ignacio Abel?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—A mí el desaliento me acompaña cada día en mi trabajo, cada vez que me siento delante del ordenador o del cuaderno. El dilema más profundo, y más grave, era la pregunta de si había legitimidad estética en escribir una novela sobre un mundo no conocido por mí. Y luego, el de encontrar una construcción que incorporara hechos históricos en una trama narrativa sin que ésta fuera sofocada por su peso. En el fondo, el problema es siempre el mismo: cómo contar algo con naturalidad, de modo que parezca que está sucediendo delante de nuestros ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Es evidente la labor de documentación que late en el fondo de su novela. Por otro lado, usted ha hablado siempre con admiración de Vida y destino de Vasili Grossman. Más allá de las presencias literales de Galdós o Henry James, ¿ha habido alguna obra de ficción que haya repercutido especialmente en la escritura de &lt;em&gt;La noche de los tiempos&lt;/em&gt;?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;Galdós &lt;/strong&gt;y &lt;strong&gt;James&lt;/strong&gt; están en la novela porque son lecturas de la protagonista, Judith Biely, pero no exactamente por razones formales. Yo quería lograr un efecto de realidad, pero eso, en estos tiempos, no implica un realismo mimético del de &lt;strong&gt;Galdós&lt;/strong&gt;, por ejemplo, o el de &lt;strong&gt;Flaubert&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;Tolstoi&lt;/strong&gt;. En el caso de mi libro, creo que el efecto de realidad está basado en técnicas aprendidas de lo que se llama en inglés modernism: la gran sacudida en el arte de la novela que traen consigo, cada uno a su manera, &lt;strong&gt;Joyce&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Dos Passos&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Virginia Woolf&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Proust&lt;/strong&gt;. El uso del collage con textos de periódico, por ejemplo, está tomado de &lt;strong&gt;Joyce&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Dos Passos&lt;/strong&gt;. El fraseo y los saltos de una conciencia a otra casi en cada línea los aprendí de &lt;strong&gt;Virginia Woolf&lt;/strong&gt;. A veces hay capítulos de un naturalismo voluntariamente arcaico, porque tienen que ver con un mundo arcaico en sí mismo, que es la familia de Adela. Cuando veo que algún crítico dice con desdén que lo que yo he hecho es “realismo galdosiano” me pregunto si ha leído la novela. Quizás habría que preguntarles que hay de galdosiano en el uso del tiempo, por ejemplo, o en el juego del punto de vista y la voz narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Usted ha “envidiado” en alguna ocasión la solidez de ciertos escritores norteamericanos vivos. ¿Cómo ha influido su contacto directo con la narrativa estadounidense, desde que vive en Nueva York, en la evolución de su obra? ¿En qué ha cambiado el Muñoz Molina de, por ejemplo, &lt;em&gt;El invierno en Lisboa&lt;/em&gt; respecto al de &lt;em&gt;La noche de los tiempos&lt;/em&gt;? ¿En qué sigue siendo el mismo? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Cuando escribí &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El invierno en Lisboa&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; tenía una ansiedad de cosmopolitismo muy propia de aquella época y de mi generación. Todos queríamos mostrar que éramos grandes viajeros y lectores internacionales, pero la mayor parte de nosotros —quizás con la excepción de &lt;strong&gt;Marías&lt;/strong&gt;—sólo habíamos estado en viajes de grupo organizados por el ministerio de cultura y sólo leíamos libros traducidos. Quizás he cambiado en que tengo algo más de solidez intelectual y menos autoindulgencia en el ejercicio del estilo (el contacto con la lengua inglesa le enseña a uno a controlar la retórica). Y que sé bastante más de la vida, claro está. Sigo siendo el mismo en el entusiasmo por las cosas que me gustan y en la incertidumbre sobre lo que hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—En la lista elaborada por The Times de las cien mejores novelas de la última década, no aparece ni un solo autor que escriba en castellano. ¿A qué cree usted que es debido? ¿Cómo ve la recepción de la literatura en español en el resto del mundo?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Eso no dice nada sobre el valor de las novelas escritas en español, y sí mucho sobre el profundo provincianismo literario del mundo anglosajón, que sólo acepta de verdad al que viene de España o de América Latina si puede calificarlo de exótico. Exótico siempre significa inferior. En Estados Unidos hay más presencia de libros traducidos del español, pero tampoco demasiada, con la excepción primero de &lt;strong&gt;Borges&lt;/strong&gt; y ahora de &lt;strong&gt;Roberto Bolaño&lt;/strong&gt;. &lt;strong&gt;Marías&lt;/strong&gt; tiene una presencia crítica muy sólida, y algunos de mis libros se van abriendo paso en América, pero no en Inglaterra. El resto de Europa es distinto: en Francia, en Italia, en Alemania, en los países escandinavos, en Israel, se lee bien a bastantes de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Volviendo a nuestro país, da la sensación de que se ha producido una ruptura de sensibilidades entre los escritores de su generación y los nacidos en la década de los setenta. Aunque no se pueda generalizar, en esa quiebra incide además un cambio de actitud ante la realidad en quienes no padecieron el franquismo. Desde el punto de vista estrictamente literario, hay quien se pregunta por el sentido que tiene escribir otra novela sobre la guerra civil si no va acompañada de un nuevo lenguaje que cuestione la construcción ideológica de la realidad y de la memoria. ¿Qué opinión tiene al respecto? ¿Está al tanto de lo que escriben esos jóvenes autores?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—A lo del nuevo lenguaje creo haber respondido anteriormente. Los libros se salvan o se condenan de manera individual: los libros sobre la guerra civil o sobre el ciberespacio. Leo a gente joven, claro que sí, de España o de fuera, pero no con la conciencia de estar interesándome por un cierto grupo social o de edad: leo libros y autores, no categorías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Para terminar y en relación con la última pregunta, ¿qué le diría al escritor que empieza y que se siente abrumado por el peso de la tradición, de un lado, y por la tiranía de lo nuevo, de otro?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—En países como España, donde todo está manga por hombro, y donde la finalidad de todo gobierno nacional, regional o local es promover el analfabetismo, el peso de la tradición es prácticamente nulo, porque faltan verdaderas instituciones educativas que la transmitan con eficacia. Ese sería un problema en Francia, no aquí. Aquí es más peligroso el papanatismo de lo último, pero ya era así cuando yo empezaba a escribir. Las cosas cambian menos de lo que parece. En los años setenta había que escribir como &lt;strong&gt;Juan Goytisolo&lt;/strong&gt; para estar al día. Ahora supongo que los modelos son igual de caprichosos, y de coactivos. Pero si se quiere aprender una lección de libertad radical en la escritura, de parodia y juego, de autorreferencia, de metaliteratura, sigue sin haber un modelo más actual que el &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Quijote&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-66348829234497377?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/66348829234497377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=66348829234497377' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/66348829234497377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/66348829234497377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2010/01/antonio-munoz-molina-el-desaliento-me.html' title='Antonio Muñoz Molina: &quot;El desaliento me acompaña cada día en mi trabajo&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/S13WB3T8n4I/AAAAAAAAC3o/EdXKYE0h5yM/s72-c/AMM+2006+solapa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-4016890712835253669</id><published>2009-10-29T00:01:00.003+01:00</published><updated>2009-10-29T22:02:47.602+01:00</updated><title type='text'>Edmundo Paz Soldán: "Me enorgullece que la novela haya sido reseñada en la revista Rolling Stone"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SttHPlsOm6I/AAAAAAAACtE/Ho8A6f-2Pjk/s1600-h/Paz+Soldan.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 293px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5393983311847529378" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SttHPlsOm6I/AAAAAAAACtE/Ho8A6f-2Pjk/s320/Paz+Soldan.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Durante los últimos años, &lt;strong&gt;Edmundo Paz Soldán&lt;/strong&gt; ha construido una producción novelística que ha despertado con singularidad el interés de la crítica. Él mencionó en una ocasión la impresión generalizada que observó de ésta, la cual afirmó que sus historias eran “atemporales” y que podían ocurrir en cualquier lugar. Es por ello interesante observar este rasgo en los vivos y los muertos, poder ver mezcladas y por partes separadas las piezas de esa Norteamérica real e imaginaria. Autor de novelas ya conocidas como &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Río Fugitivo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (1998), &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Sueños Digitales&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (2000), &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El delirio de Turing&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (2003) y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Palacio Quemado&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (2006). También coordinador con &lt;strong&gt;Alberto Fuguet&lt;/strong&gt; la antología de cuentos &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Se habla Español – Voces Latinas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; en U.SA (2000) y la compilación de ensayos &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Bolaño Salvaje&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, coordinada junto a &lt;strong&gt;Gustavo Faverón&lt;/strong&gt; sobre la obra del escritor chileno. Acerca de la concepción de su nueva novela, los materiales literarios que utiliza, lecturas sobre escritores actuales hispanoamericanos y españoles, etc. &lt;strong&gt;Paz Soldán&lt;/strong&gt; nos habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Cuéntanos cómo te preparas para escribir un cuento y novela. ¿Cómo te inspiras previamente?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Varía de cuento a cuento, de novela a novela. Por ejemplo, la novela que estoy escribiendo ahora comenzó con una noticia que escuché en CNN hace más de diez años. La noticia me impactó, pero luego pasé la página o al menos creí que lo había hecho. Sin embargo, a medida que pasaban los años, volvía de una u otra forma a esa noticia, y un día hace dos años surgió el germen de la historia y me animé a sentarme a escribirla. De modo que, por lo menos en las novelas, necesito muchos años para que la idea se vaya consolidando y pueda estar listo para escribirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Mencionas en la nota final de “Los vivos y los muertos” que la idea de su creación se te ocurrió mientras mirabas un dossier periodístico sobre una serie de asesinatos ocurridos en los noventa en Dryden, un pueblo cercano a Ithaca, donde resides. Además de este dossier y dentro de tus lecturas y referencias de otras novelas, ¿Qué novelas pudieron inspirarte para “Los vivos y los muertos”?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Mientras agonizo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;William Faulkner&lt;/strong&gt;, que me sirvió para la estructura narrativa. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Las vírgenes suicidas&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Jeffrey Eugenides&lt;/strong&gt;, que me ayudó a encontrar un tono melancólico, algo elegíaco, para narrar la adolescencia en los Estados Unidos (aunque la novela de &lt;strong&gt;Eugenides&lt;/strong&gt; tiene un lado cómico que no está en la mía). &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Zombie&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Joyce Carol Oates&lt;/strong&gt;, y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El coleccionista&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;John Fowles&lt;/strong&gt;, me ayudaron a meterme en la cabeza de un psicópata. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Truman Capote&lt;/strong&gt;, porque primero pensé en hacer una suerte de novela de no ficción, y aunque luego abandoné ese proyecto, quedaron algunas cosas en la arqueología del texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—En cierta medida, la novela parece ser un crudo retrato de la sociedad estadounidense y globalizada. Pero más allá de retener esa realidad, la novela hace un examen a fondo sobre la dificultad del individuo por relacionarse con sus semejantes aparcando la imperiosa necesidad de ser exitoso.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No era mi intención, pero luego, leyendo las reseñas, descubrí que se insistía mucho en eso, de que los personajes estaban muy solos. Y sí, comparo esta novela con otra que escribí sobre la adolescencia, &lt;a href="http://latormentaenunvaso.blogspot.com/2008/09/ro-fugitivo-edmundo-paz-soldn.html"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Río Fugitivo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, y hay una diferencia: mis adolescentes latinoamericanos están siempre acompañados, su vida es más colectiva; en cambio, los norteamericanos parecen siempre conectados pero en fondo todo lo suyo es más individual (incluso la estructura narrativa refleja eso: son múltiples voces, pero no suenan a concierto sino a monólogos desconectados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Los personajes de &lt;em&gt;Los vivos y los muertos&lt;/em&gt; comparten, más o menos, aspiraciones y deseos que quieren ver luz pero existe un tedio invisible o blanco (recuerdo la presencia de la nieve en la novela). Blake decía en un poema que cuando los deseos no se realizan, se pudrían dentro pero en Madison la realización de algunos de estos terminan también con los personajes por dentro, diciéndolo de alguna forma.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Uno de los temas que siempre me ha interesado tiene que ver con la falta de “educación” del deseo. Varios de los personajes de la novela no pueden controlar su deseo, y ahí el extremo de ese descontrol es Webb, el psicópata. Lucha con sus instintos, duda, pero tampoco mucho, y cede, cede siempre. Por eso me encanta la frase de &lt;strong&gt;Joyce Carol Oates&lt;/strong&gt; en el epígrafe; captura perfectamente ese impulso rabioso y fatal que termina condenando a Webb y a otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—La indiferencia, su grado cero, por decirlo, también aparece en la novela. Recuerdo por ejemplo al personaje “El enterrador” relatando sin ninguna identificación los planes que llevaría a cabo, algo bastante frecuente en la actualidad, una especie de psicopatología que convive en la cotidianeidad de manera bastante silenciosa.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Sí, algunos personajes narran lo que les ocurre con cierta distancia, como si todo le estuviera ocurriendo a otro. Hay una alienación del propio cuerpo, de los sentimientos de uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Todas tus novelas anteriores han sido ambientadas en Bolivia. ¿Cómo crees que sido percibida por la crítica “Los vivos y los muertos” en tu país natal?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Me ha sorprendido favorablemente. Las reseñas han sido muy positivas. Como vivo hace muchos años fuera de Bolivia, creo que la crítica tiene más problemas con las novelas que ambiento en Bolivia. Supongo que es normal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Las nuevas tecnologías han sido una preocupación notoria dentro de tu producción literaria. Tú llevas un blog muy dinámico, llamado como tu tercera novela “Río fugitivo”. Desde ahí, realizas breves reseñas, cuentas recuerdos de tu infancia en Bolivia o tu quehacer profesional en la Universidad de Cornell, recomiendas series de televisión, etc. ¿Cómo ves el desarrollo de estos temas en la producción novelística hispanoamericana actual?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Va y viene. Hay escritores como el mexicano &lt;strong&gt;Heriberto Yepez&lt;/strong&gt; o el chileno &lt;strong&gt;Álvaro Bisama&lt;/strong&gt; que han convertido estos temas en parte central de su novelística, pero parecería que este interés es más intenso hoy en los narradores españoles de la generación Nocilla. Lo noto en &lt;strong&gt;Fernández Mallo&lt;/strong&gt;, en &lt;strong&gt;Vicente Luis Mora&lt;/strong&gt;, en &lt;strong&gt;Jorge Carrión&lt;/strong&gt;, por nombrar algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿De qué forma otras expresiones artísticas estimulan tu creatividad, pensando en géneros como la poesía, la pintura, el cine o las series de televisión? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los vivos y los muertos tiene un diálogo muy intenso con la música pop y el rock (una de las cosas que más me enorgullece es que la novela haya sido reseñada en la revista Rolling Stone). Y la novela que estoy escribiendo ahora tiene a una dibujante de comics como personaje principal, y otro personaje clave es un pintor, de modo que el dibujo, la pintura, las artes plásticas, son fundamentales para este nuevo proyecto. En cuanto al cine y la televisión, creo que están tan metidos en mi narrativa que ya ni me doy cuenta cuando estoy siendo influido por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Finalizando, ¿En qué nuevos proyectos te encuentras?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En una nueva novela ambientada en los Estados Unidos. Y en un libro de cuentos, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La inquietud&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, que Alfaguara publicará el próximo año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;* Entrevista de Eduardo Fariña&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-4016890712835253669?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/4016890712835253669/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=4016890712835253669' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4016890712835253669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4016890712835253669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2009/10/edmundo-perez-soldan-me-enorgullece-que.html' title='&lt;strong&gt;Edmundo Paz Soldán:&lt;/strong&gt; &quot;Me enorgullece que la novela haya sido reseñada en la revista Rolling Stone&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SttHPlsOm6I/AAAAAAAACtE/Ho8A6f-2Pjk/s72-c/Paz+Soldan.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-8426003064123976980</id><published>2009-10-16T00:02:00.000+02:00</published><updated>2009-10-16T00:02:01.224+02:00</updated><title type='text'>Medardo Fraile: "La constancia en España, siempre tan distraída, se necesita más que en otros países"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;—¿Cómo se enfrenta uno a la redacción de un libro de memorias?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Con mucha desgana. Con la convicción de que va a darle a uno muchos disgustos. No había pensado nunca en escribirlas pero, como he contado alguna vez, &lt;strong&gt;José María Merino&lt;/strong&gt; se empeñó en que las hiciera, porque él me había oído contar cosas que le parecieron interesantes en nuestros cursos de narrativa de Santander, Pontevedra y El Escorial. Cuando las empecé me fui animando y me prometí que serían un ejercicio de sinceridad con los demás y conmigo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Ha callado muchas cosas? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Más bien he olvidado algunas cosas; por ejemplo, cuando conocí en Madrid al estupendo poeta y traductor de&lt;strong&gt; San Juan de la Cruz&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Roy Campbell&lt;/strong&gt;, que era un gran gozador de la vida, pintoresco en muchas cosas, una de ellas es que actuó de picador en alguna corrida de &lt;strong&gt;Domingo Ortega&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Qué diría usted que aporta este libro a la comprensión de una época difícil como la posguerra española?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Comprensión, ecuanimidad, falta de partidismo y un afán constante por acercarme a la verdad de unos y otros. El partidismo sin autocrítica, encantado de haber nacido, es una lacra endémica e inaguantable, por necia, de la vida española de antes y de ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Cómo le parece que se está recibiendo el libro en general?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Mi libro ha dejado al descubierto, hasta ahora, a dos reseñadores que no acaban de saber leer aunque, pese a que no acaban de saber leer, a uno le ha parecido el libro “apasionante” y al otro “un relato extraordinario”. En fin, algo bueno habrán olfateado que ellos no logran explicar. Pero otros, como tú, como &lt;strong&gt;J.J. Armas Marcelo&lt;/strong&gt; en “ABC” o &lt;strong&gt;José Biedma&lt;/strong&gt; en “El IDEAL” de Granada, han disfrutado mucho con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El cuento de siempre acabar&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y me han entendido muy bien. Ten en cuenta que el libro salió poco antes del verano, se vendió bien en la Feria del Libro y han aparecido aún pocas críticas. Ahora habrá más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Podemos esperar una segunda parte que narre su experiencia en Escocia?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Francamente, no lo sé. He escrito muchos artículos sobre Gran Bretaña y no pocos de ellos están recogidos en La penúltima Inglaterra, que, en la segunda edición, se tituló &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;La familia irreal inglesa&lt;/span&gt;. Lo que debería hacerse es una reedición ampliada de esos libros, que ahora están agotados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Cómo ve el panorama literario actual en España?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Creo que a demasiados escritores les interesa más la fama, estar en el cotarro y lo que digan de ellos en "El País" que trabajar, escribir bien y lo que digan en el país (sin comillas) de ellos, pero seguimos teniendo buena literatura y esperanza en lo que viene, en los más jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Qué le aconseja a quien pretenda abrirse camino escribiendo?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Exigencia consigo mismo por encima de todo, autocrítica lo menos complaciente que sea posible, carencia de vanidad, lecturas, trabajo y constancia, porque la constancia en España, siempre tan distraída, se necesita más que en otros países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Cree que estamos asistiendo a un resurgimiento del relato como género? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Sí. La gente empieza a saber que el cuento es difícil, que no es un feudo de las hadas, que vale la pena intentarlo o leerlo. Hay muchos jóvenes ahora, y entre ellos estás tú, que hacen cuentos admirables, como &lt;strong&gt;Hipólito G. Navarro&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Ángel Zapata&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Víctor García Antón&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Hilario J. Rodríguez&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Ezequías Blanco&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Antonio Rodríguez Jiménez&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Javier Sáez de Ibarra&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Juan Jacinto Muñoz Rengel&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Juan Pimentel&lt;/strong&gt; y otros que siento no recordar ahora…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Entrevista de Miguel Sanfeliu&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-8426003064123976980?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/8426003064123976980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=8426003064123976980' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/8426003064123976980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/8426003064123976980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2009/10/medardo-fraile-la-constancia-en-espana.html' title='Medardo Fraile: &quot;La constancia en España, siempre tan distraída, se necesita más que en otros países&quot;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-4306963809884713517</id><published>2009-09-18T00:01:00.003+02:00</published><updated>2009-10-17T18:49:34.736+02:00</updated><title type='text'>Mercedes Abad: "Lo autobiográfico no es sino pura ficción"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Mercedes Abad&lt;/strong&gt;, en su libro &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Media docena de robos y un par de mentiras&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, publica aquellos relatos que han conectado con ella de un modo tan intenso que hubiera deseado escribirlos. Ni corta ni perezosa, se apropia de ellos, los modifica ligeramente y nos los ofrece compartiendo, además, las circunstancias en que se los fue encontrando, el momento en que decidió que esos textos debían ser suyos de un modo irremediable.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5382523471309222706" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 214px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SrKQlE6WszI/AAAAAAAACqw/WJROLludqIU/s320/mercedes_abad.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Crees en esa idea de que los textos nos encuentran a nosotros y no nosotros a ellos? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—&lt;/strong&gt;Creo que lo que llamamos destino es una línea rota por una serie de azares irrelevantes (que una honda necesidad nuestra de sentido y forma convierte en azares sospechosos, pero ésa es otra película) y que la mayor parte del tiempo las cosas que nos suceden son bastante ajenas a nuestra voluntad: si en lugar de abrir tal libro aquel día en cierta librería, hubiera abierto tal otro, no habría leído esto o aquello y, por lo tanto, tampoco habría escrito esto o aquello. Eso es precisamente lo fascinante: que las cosas ocurran tan sin ton ni son, que todo sea tan aleatorio y no obedezca a propósito alguno, ni nuestro ni de una entidad superior. Es como una broma cósmica: ni el libro me busca a mí ni en realidad yo lo busco a él, pero nos encontramos, que es lo que cuenta al fin y al cabo, nuestras órbitas colisionan (quizá porque al impresor se le fue la mano con el color violeta de la portada, para desesperación del diseñador, y ese color reclama de pronto mi atención, vaya usted a saber) y entonces sucede que precisamente entre esas páginas que de forma tan azarosa han llegado a mis manos encuentro algo que, además de proporcionarme un montón de placer, o de provocarme un buen sobresalto intelectual, impulsa mi vida en determinada dirección. Qué vértigo, ¿no? Me pregunto cuántos encuentros de ese tipo me aguardan aún. Mmm…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Alternas en este libro partes autobiográficas con los relatos, te mueves en un terreno un tanto ambiguo entre la realidad y la ficción. ¿Dirías pues que este libro puede ser incluido en esa corriente metaliteraria que mezcla la novela o el relato con otros géneros? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—&lt;/strong&gt;La realidad y la ficción son dos conceptos muy imperialistas: la ficción invade la realidad en la misma medida en que la realidad invade la ficción, con lo cual nunca están demasiado claras las fronteras y tienden a existir Tierras de Nadie por las que alegremente transitamos los narradores. Eso desde siempre, desde que el mundo es mundo y los humanos contamos historias. Sin embargo, desde la posmodernidad (o la posposmodernidad) los narradores hemos empezado a hacer lo que siempre se ha hecho pero con alevosía. Descaradamente, sin el menor recato. Ya no hay inocencia en nosotros: sabemos que lo autobiográfico no es sino pura ficción, así que cuando más nos apoyamos en lo supuestamente real, lo biográfico, más tramposos somos. La misma realidad se ha vuelto magnífica en ese sentido. &lt;strong&gt;Cristina Fdez. Cubas&lt;/strong&gt; comentaba recientemente que, al escribir &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cosas que ya no existen&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; se propuso por vez primera contar cosas reales, sin ápice de ficción. ¡Y le dieron el premio NH al mejor libro de relatos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Crees que existe una especie de equilibrio entre lo bueno y lo malo, entre la fortuna y la desgracia? Lo digo porque en varias de las historias juegas con esta idea.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—&lt;/strong&gt;No creo en el equilibrio, sino en la duplicidad. Creo que la naturaleza de las cosas es doble; nada es sólo bueno, nada es sólo malo. Lo malo está en el origen de lo bueno y lo bueno a veces es lo peor. Si es verdad lo que decía &lt;strong&gt;Saint Éxupéry&lt;/strong&gt; de que el hombre se mide contra los obstáculos, si es cierto que nos crecemos ante la adversidad, entonces la adversidad deja de ser sólo adversa para convertirse en otra cosa. Somos maestros alquimistas capaces de transformar las desgracias en venturas y los errores en aciertos; supongo que ahí es donde interviene nuestra voluntad. Y luego está la historia, casi un tópico ya, de aquel tipo cuya vida empezó a rodar pendiente abajo después de ganar la lotería que, en teoría, es lo mejor que puede ocurrirte en esta vida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Cuál ha sido el método que has seguido para la composición de este libro? ¿Escribiste primero los relatos y luego las circunstancias en que los hallaste o fue una redacción más lineal?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—&lt;/strong&gt;Digamos que primero escogí los relatos y luego, cuando más o menos sabía cuáles eran los cuentos que incluiría, compuse el libro. La fase de composición fue la más atractiva y estimulante para mí; no sólo se trataba de inventar las circunstancias en las que cada cuento había caído en mis manos, sino de estibar el libro decidiendo qué circunstancia/cuento iba primero y cómo se iban hilvanando unas con otras. Me interesaba que los relatos de las circunstancias compusieran de algún modo una micronovela, con un personaje protagonista cuya voz imprime unidad. Y la verdad es que disfruté como una loca. De algún modo creo que con este libro he recuperado el placer de escribir como un juego; por eso resulta tan travieso y desacralizador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Dirías que este es el libro en el que más retos te has planteado?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—&lt;/strong&gt;Creo honestamente que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Media docena&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es más interesante que &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El vecino de abajo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, por ejemplo. Para empezar, la idea de la que parte es mucho más audaz y original, más ambiciosa también. Es un libro de cuentos con una estructura muy pensada y sólida, muy trabajado globalmente. Y, sobre todo, es un libro que contiene dos libros, pero quiero creer que perfectamente enlazados, pese a que algún lector me haya confesado que leyó primero las apropiaciones, todas seguidas, y luego los cuentos. El gran reto era conseguir que, pese al juego formal, el libro no pecara de formalismo. Creo que cuando hablamos de “literatura experimental”, a menudo hablamos de experimentos fallidos que son un coñazo para el lector. Yo quería jugar con las formas y escribir en cierto modo una locura de libro, pero una locura placentera para el lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Por último, ¿podrías decirnos algunos escritores que son imprescindibles para ti? Esos a los que no dudarías en robarles toda su obra si fuera posible.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;—&lt;/strong&gt;Hay tantos… &lt;strong&gt;Saki&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Wilde&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Buzzatti&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Nabokov&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Kafka&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Dorothy Parker&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Scott Fitzgerald&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Boris Vian&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Fante&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Maupassant&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Camus&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Pérec&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Calvino&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Graham Greene&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Rodoreda&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Jesús Moncada&lt;/strong&gt;. ¿Qué libros robaría? Montones: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lolita&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, para empezar, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Nuestro hombre en la Habana&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Viajes con mi tía&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Greene&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El duelo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Lord Jim&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Conrad&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El sabotaje amoroso&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Amélie Nothomb&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El extranjero&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, de &lt;strong&gt;Camus&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Les fleurs du mal&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (cómo me habría gustado escribirlo); creo que a veces olvido mencionar a &lt;strong&gt;Baudelaire&lt;/strong&gt;, pero marcó absolutamente mi juventud. Me deslumbró, me subyugó. Sí, quizá si tuviera que elegir robar uno, me quedaría con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Les Fleurs du mal&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-4306963809884713517?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/4306963809884713517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=4306963809884713517' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4306963809884713517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/4306963809884713517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2009/09/mercedes-abad-lo-aoutobiografico-no-es.html' title='&lt;strong&gt;Mercedes Abad: &quot;Lo autobiográfico no es sino pura ficción&quot;&lt;/strong&gt;'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SrKQlE6WszI/AAAAAAAACqw/WJROLludqIU/s72-c/mercedes_abad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-1416077462554616731</id><published>2009-07-24T00:02:00.002+02:00</published><updated>2009-07-24T00:02:00.576+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;José Morella: "&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;Europa es el lugar donde menos cosas importantes van a ocurrir en el futuro"&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/Smh-jr3e_3I/AAAAAAAACkQ/dEPfDp8-vsA/s1600-h/1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/Smh-jr3e_3I/AAAAAAAACkQ/dEPfDp8-vsA/s400/1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361674507920539506" /&gt;&lt;/a&gt;-Tu novela comienza con una suerte de declaración de intenciones en la que afirmas cosas como "Nuestro árbol genealógico está cargado de frutos extraños" o adviertes que todos hacemos cosas por nuestra familia que detestamos. "Dicho esto podemos, tú y yo, lector, empezar a inventar", añades. ¿Homenaje a los libros testimoniales, a las fábulas con moraleja o simple jugueteo literario?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En la primera página de la novela se alude al lector porque yo creo que la magia de lo literario está más en la lectura que en la escritura. El escritor es un enlace, o un intercesor, como lo llamaría &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cortázar&lt;/span&gt;. Leyendo he tenido experiencias más reveladoras y profundas que escribiendo. Es el lector el que posa sobre un texto su experiencia de vida y, de ese modo, arma un sentido. El sentido nunca acaba de cerrarse, es como un bicho que no sabe estarse quieto. En realidad, lo que uno hace cuando lee es retocarse a sí mismo. Un buen lector construye un sentido nuevo y, gracias a ello, muda de piel. Es activo, reflexiona y se reinventa. Por eso publicar una novela es un privilegio increíble: hay gente que se mete en librerías, se lleva tu libro y, si hay suerte, consigue usarlo como espejo para mirarse y cambiar. Por supuesto, eso no siempre se da: soy consciente de que la lectura no es una panacea y de que leer no garantiza nada. A veces es simplemente una forma como otra de perder el tiempo, una evasión superficial o una simple pose social. No creo que la gente que lee tenga nada esencialmente mejor que la que no lo hace. Pero hecha esa salvedad, creo que las novelas nos pueden ayudar. Las leemos en momentos distintos de la vida y nos dicen cosas distintas. Pero cosas que ya estaban ahí. El texto hace que resuene dentro de ti algo que en el fondo ya sabías. Una novela como la mía, por ejemplo, que trata conflictos familiares, no la puede leer igual una madre con hijos pequeños que la misma madre con los hijos ya crecidos. O dos personas cuyas infancias fueron distintas. O un europeo y un africano, o un anciano y un joven. No sé qué pensaré de ella yo mismo, por ejemplo, cuando tenga la edad de Roberto, si es que llego. Tal vez la aborrezca, quién sabe.&lt;br /&gt;Por lo que respecta a la familia, no sé si diría (en el libro no lo digo) que todos hacemos cosas que detestamos por culpa de nuestra familia. Lo que digo es que hacemos cosas que no haríamos, que tomamos decisiones distintas a las que tomaríamos. Y eso no es necesariamente malo. Sí creo que la familia, así, a secas, no es un elemento de valor positivo ni negativo. Criticarla o alabarla no tiene ningún sentido. Es como criticar al mar o a la luna. Lo que sí se puede criticar es cierta concepción de la familia en la que los vínculos de poder se establecen mediante una autoridad arbitraria, abusiva, y ahogan la libertad personal. Eso le ocurre a Roberto, el personaje de mi novela, y ocurre cada día en todas partes del mundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-El personaje principal, Roberto, es un traductor que ama profundamente su oficio y detesta a los que creen que cualquiera puede vertir un idioma a otro. ¿Esa visión es la tuya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;-De nuevo me suena un poco fuerte lo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;detestar&lt;/span&gt;... Pero sí, la visión de la traducción que se da en el libro se parece a la mía. Traducir es una labor delicada, que requiere humildad y respeto. No se trata solo de conocer dos lenguas. Traducir es investigar. Si crees que ya sabes lo suficiente antes de empezar, o eres un genio o un inconsciente. Más probablemente lo segundo. Se trata de crear un texto en el que otro autor, que escribió previamente en otra lengua, se siga reconociendo; pero al mismo tiempo ese texto debe no chirriar en el oído de los lectores hablantes de la lengua de llegada. Eso a veces requiere casi un milagro. El texto nuevo, eso que llamamos traducción, nos alcanza y nos oscurece a la vez el otro texto, el que llamamos original. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Oswald de Andrade&lt;/span&gt; vinculó a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Shakespeare&lt;/span&gt; con las lenguas tupí-guaraní (casi extintas) con estas palabras: “tupí or not tupí”. Esa frase es un puente finísimo y quebradizo que nos permite transitar la distancia sideral entre el occidente judeocristiano y los indios que ese occidente casi extermina hace cinco siglos. Que los tupí-guaraní vivan o que desaparezcan. La traducción se parece a esa frase. Es un fracaso precioso. A mí me ayuda mucho traducir porque me hace consciente de lo pequeño que soy, de lo poco que sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/Smh-rASvZ-I/AAAAAAAACkY/jFfL0uxZWr8/s1600-h/2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 267px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/Smh-rASvZ-I/AAAAAAAACkY/jFfL0uxZWr8/s400/2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361674633662654434" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-La novela plantea un conflicto muy profundo entre un padre y su hija. ¿Es la sociedad del bienestar la que mejor hace aflorar lo peor de nosotros mismos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Para mí el mundo es uno, no se separa en cajones estancos. Para que unos vivamos en esa llamada sociedad del bienestar han tenido que ocurrir -y siguen ocurriendo sin descanso- fenómenos compensatorios en otros lugares del mundo, ya sean lugares físicos o sociales. Hay que exprimir la naranja para que dé zumo. El conflicto entre Roberto e Isabel, que es un conflicto personal latente desde mucho tiempo antes, solo aflora cuando entra en juego Jacinta, una inmigrante. En el primer mundo se aprovecha la fuerza de trabajo de los inmigrantes jóvenes con horarios maratonianos y sueldos bajos, pero en cuanto se acerca la hora de pagarles la pensión intentamos hacernos los suecos. A la gente le irrita que haya hijos de inmigrantes en nuestras escuelas, y tampoco les gusta verlos en la cola del ambulatorio. De hecho, ahora  nuestro Gobierno les subvenciona billetes de vuelta a sus países. Europa siempre hace lo mismo: chupar la pulpa de la fruta y tirar la cáscara al jardín del vecino. A los europeos nos cuesta mucho reconocer responsabilidades colectivas. Por motivos de trabajo conozco a gente joven de muchos países, y tengo la sensación -tal vez equivocada- de que los jóvenes europeos están muy infantilizados.  No se dan cuenta de dónde sale su bienestar y viven como si el mundo hubiera empezado cuando nacieron ellos. Asumen que la explotación y el abuso histórico infligido por españoles, portugueses, holandeses, ingleses o belgas por todo el globo no tiene nada que ver con ellos ni con su vida cotidiana en el presente. Como si el bienestar fuera una especie de característica nacional de su país, sin vínculos con una violencia original. A mí me parece que, o cambia mucho esto, o Europa es el lugar donde menos cosas importantes van a ocurrir en el futuro, tanto política como humanamente. Es una especie de decorado gigante de una película de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Visconti&lt;/span&gt;, donde nos regodeamos en nuestra propia decadencia. Vivimos con menos estrecheces que otros, pero a costa de una espiritualidad reprimida. Somos pobres por dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-La historia avanza sin descanso a lo largo de 168 páginas, sin pausas ni divisiones en capítulos. ¿Por qué elegiste esa opción?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Diría que me eligió ella a mí. Hubo capítulos en varios borradores de la novela, cuando era más larga y con más personajes. Pero conforme iba  adelgazándola y puliéndola me parecía que los capítulos eran cortes bastante arbitrarios. En realidad, dejando aparte el planteamiento inicial, lo que se cuenta es un secuestro que dura cuatro o cinco días. Creo que es una experiencia lo bastante compacta y breve como para prescindir de divisiones, aunque no acabo de estar seguro. Simplemente sé que en un momento dado tuve la impresión de que los encabezados de los capítulos se secaban y se caían, así que ya los borré yo directamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-1416077462554616731?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/1416077462554616731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=1416077462554616731' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/1416077462554616731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/1416077462554616731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2009/07/jose-morella-europa-es-el-lugar-donde.html' title=''/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/Smh-jr3e_3I/AAAAAAAACkQ/dEPfDp8-vsA/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-2577770629646863048</id><published>2009-03-12T00:02:00.000+01:00</published><updated>2009-03-12T00:31:42.904+01:00</updated><title type='text'>Félix J. Palma: «Me siento con la madurez suficiente para hacer frente a lo que venga»</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311498277779080482" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 213px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SbY7isgfBSI/AAAAAAAACSo/Q5XvYnN0vv8/s320/CO_FELIX+J+PALMA+(6).JPG" border="0" /&gt;—&lt;strong&gt;Su novela es una reivindicación de los altos vuelos que puede alcanzar la novela de género. ¿Algo que añadir a las muchas páginas de la novela?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Supongo que como se suele decir, lo he demostrado con hechos. En mi opinión, las historias de género -¿cuál no lo es?- no tienen por qué excluir los valores de la literatura con mayúsculas. Yo empecé escribiendo cuentos de ciencia ficción, e intenté hacerlo siempre con una prosa de calidad porque independientemente al amor que pueda sentir por el género, también amo la literatura, la musicalidad del lenguaje, la potencialidad de las palabras… En &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El mapa del tiempo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; he adaptado mi escritura porque tenía que trabajar con una historia más dinámica que las que generalmente alumbran mis cuentos, pero intentando que pese a ello también tuviera un valor en si mismo, que ofreciera un placer estético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿El homenaje a H. G. Wells está en el origen del texto o hay algo más?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Antes de embarcarme en esta novela, &lt;strong&gt;Wells&lt;/strong&gt; era uno de mis autores de cabecera. Creo que fue un auténtico visionario: con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La máquina del tiempo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; inauguró el subgénero de los viajes temporales y con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La guerra de los mundos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; el de las invasiones extraterrestres… Pero ahora, tras documentarme sobre la vida del escritor, me atrevería a decir que lo conozco como persona. El homenaje, pues, no se limita al origen del texto sino que toda la novela, y su protagonismo en ella, puede considerarse un homenaje a su visión lúdica de la literatura, al menos en el periodo que recoge. Y he de confesarle que &lt;strong&gt;Wells&lt;/strong&gt; ha demostrado ser un personaje realmente atractivo para un escritor, mucho más de lo que en principio esperaba. Me he sentido muy cómodo en su piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;¿Novela de género o de géneros? Porque hay policíaco, histórico, de ficción científica... &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Romántico… Hay quien ha visto también un homenaje a los libros de autoayuda en la escena de &lt;strong&gt;Wells&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Merrick&lt;/strong&gt;. Por supuesto, huelga decir que no se trata de algo deliberado por mi parte: sencillamente la historia fue saltando de un género a otro con naturalidad, siguiendo la lógica interna del relato. Ahora me gusta su aire inclasificable, porque las etiquetas siempre restringen, aunque creo que de inscribirse en un género sería en el género de aventuras. En el fondo es un homenaje a todos esos libros que leímos de pequeño y nos hicieron soñar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;Ya sé que se lo han preguntado muchas veces, pero es difícil no insistir. Ha pasado usted de ser un militante del cuento a un novelista de largo aliento. ¿No tiene término medio? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Jajaja… Si por término medio se refiere a una novela corta, la verdad es que aún no he probado esa distancia. Tengo dos novelas anteriores, sin embargo, aunque no pesan tanto como &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El mapa del tiempo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, por lo que me atrevería a decir que las 622 páginas de ésta última no deberían resultar tan extrañas, sobre todo teniendo en cuenta que no podría haber contado en menos páginas la historia que recoge. Una de las cosas que más me satisfacen es que, pese al elevado número de páginas, no sobra ninguna, al menos eso creo. Algunos lectores incluso me han dicho que desearían más páginas, que les gustaría que la novela no acabara nunca.&lt;br /&gt;De todos modos, pese a mi amor por el cuento, no me considero un cuentista militante. Siempre he dicho que soy un cuentista más casual que vocacional. Creo que soy ante todo un narrador, y cada historia, obviamente, exige su espacio. Cuando empecé a trazar el argumento de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El mapa del tiempo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; comprendí que sería una novela extensa, más que cualquiera que hubiese escrito hasta entonces, pero eso no me amedrentó y ahora que ha cobrado existencia física, que se puede tocar y ver en los escaparates, le confesaré que yo mismo me sorprendo de sus dimensiones. Y la verdad es que su escritura me ha hecho perderle el miedo no sólo a las largas distancias, sino a muchas otras cosas, como a manejar personajes reales o a documentarme sobre épocas del pasado, por ejemplo. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SbY8GZo4AaI/AAAAAAAACSw/VlOYjypHM5g/s1600-h/F.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311498891189289378" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SbY8GZo4AaI/AAAAAAAACSw/VlOYjypHM5g/s320/F.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;Es evidente que piensa usted en el lector cuando escribe, que le tiene en cuenta. Desde ese punto de vista, no debería sorprenderle el éxito de su novela. Digamos que está hecha para eso. ¿Le sorprende?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Vayamos por partes. Es cierto que siempre que escribo algo tengo presente al lector. Creo que todo arte es fundamentalmente un diálogo con un receptor, un acto de comunicación. No soy de esos escritores que escriben para sí mismos las cosas que les gustan, no, todo lo contrario: intento transmitirle al lector la misma pasión que yo siento por los asuntos sobre los que escribo. Al poco de ser editado, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El mapa del tiempo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; fue saludado como un &lt;em&gt;best seller&lt;/em&gt;, cosa que me sorprendió, porque si mi intención hubiese sido escribir un &lt;em&gt;best seller&lt;/em&gt; hubiese introducido intrigas vaticanas, cuadros malditos y sectas satánicas, aunque fuesen de enfermos del riñón, pero yo he escrito una historia sustentada sobre los viajes temporales, una temática propia de la ciencia ficción, que es un género que en nuestro país, desgraciadamente, no cuenta con demasiados lectores. Y con esto respondo a su segunda pregunta: sí que me sorprende el éxito que está teniendo mi novela, o mejor dicho, me sorprende haber logrado despertar el interés del público con una propuesta tan poco convencional, por decirlo de algún modo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—&lt;strong&gt;La semana pasada se conocía la noticia de la venta de la novela a Simon &amp;amp; Shuster, una de las más prestigiosas editoriales de los Estados Unidos. Y también se ha vendido ya a Nueva Zelanda, Italia, Brasil, Portugal y Noruega, y suma y sigue... En la nota de prensa se hablaba de una revelación literaria a la altura de &lt;em&gt;La sombra del viento&lt;/em&gt;. ¿Le tiene miedo a lo que pueda pasar o se siente preparado para hacerle frente?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Le confieso que algo de miedo tengo, pero también me siento con la madurez suficiente –¡acabo de cumplir los cuarenta!- para hacer frente a lo que venga, y sobre todo con la tranquilidad de espíritu adecuada para disfrutarlo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;* Entrevista de Care Santos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-2577770629646863048?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/2577770629646863048/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=2577770629646863048' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/2577770629646863048'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/2577770629646863048'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2009/03/felix-j-palma-me-siento-con-la-madurez.html' title='Félix J. Palma: «Me siento con la madurez suficiente para hacer frente a lo que venga»'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SbY7isgfBSI/AAAAAAAACSo/Q5XvYnN0vv8/s72-c/CO_FELIX+J+PALMA+(6).JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-7435968140713908990</id><published>2009-02-24T09:02:00.000+01:00</published><updated>2009-02-24T09:02:00.832+01:00</updated><title type='text'>Care Santos: «Experimento al vivir un placer sin límites y tendré al morir una satisfacción sin límites»</title><content type='html'>&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301212731281703938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 120px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SZGw5F7TBAI/AAAAAAAACPw/PWh-1rYwUoQ/s200/Care+4.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;—Tu obra suele articularse a partir de mecanismos de ficción y temas reales o de actualidad, pero en ningún caso la situaría en terrenos afines al Nuevo Periodismo, tampoco la considero híbrida (tal y como se entiende el término hoy en día, aunque toda literatura tiene su punto mestizo).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Me interesa la realidad como punto de partida, no como fin en sí misma. Tiene que ver —supongo— con las razones que me llevan a escribir. Retener la realidad es una de ellas. Aunque no basta con eso. Si yo conociera de primera mano un crimen como el que narra &lt;strong&gt;Truman Capote&lt;/strong&gt; en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;A sangre fría&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, contaría la historia del vecino que lo vio todo pero calló porque esa misma noche se la pegaba a su mujer con otra. Más que la realidad, me interesan sus intersticios, la grieta por donde todo se resquebraja. Y con respecto a las hibridaciones: hace tiempo que quiero escribir novelas que combinen géneros supuestamente populares y otras cosas. La novela de terror, el thriller de médicos, el realismo social, la novela sentimental e incluso la novela negra están en &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Hacia la luz&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—La voz siempre tiene un peso importante en tus proyectos. Muchas de tus novelas son monólogos entrecruzados o coros.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—La focalización narrativa me obsesiona. Llevo años obsesionada con la omnipresencia del yo en la narrativa actual, y creo haber encontrado una explicación que tiene que ver con la subjetividad como último reducto de la literatura en su enfrentamiento con el mundo audiovisual. Desde luego, la voz es la gran decisión de un novelista. No logras dormir tranquila hasta que consigues saber quién narra y por qué motivo. Siempre que puedo, recurro a la multiplicidad de voces. Es una dificultad que me divierte y que aporta a la historia una riqueza que la equipara con la propia vida. Al fin y al cabo, a todos nos gusta conocer distintas versiones de los mismos hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Has trabajado en la radio y tienes un libro (&lt;em&gt;Solos&lt;/em&gt;) de aliento teatral.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—El teatro me interesa desde hace muchos años. Casi me convierto en directora. Estudié arte dramático, milité en grupos de aficionados e incluso llegué a cantar en una versión de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;La verbena de la paloma&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Pero al final lo dejé y me he conformado con escribir sobre teatro en diferentes periódicos. Y he leído muchas, muchísimas obras.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SZGxOXaG2PI/AAAAAAAACP4/6Omck8FMqNQ/s1600-h/Care+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301213096751585522" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 175px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SZGxOXaG2PI/AAAAAAAACP4/6Omck8FMqNQ/s200/Care+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Da la sensación de que a veces tus intereses parten de la recuperación de testimonios (como en &lt;em&gt;Los ojos del lobo&lt;/em&gt;, sobre el asesinato de Sonia Carabantes) o de su recreación (como en &lt;em&gt;Trigal con cuervos&lt;/em&gt;, sobre el genocidio armenio).&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Retener la realidad es una de las razones por las que comencé a escribir. De pequeña escribía de forma obsesiva sobre las cosas que me rodeaban: los asistentes a una fiesta, los pueblos que dejaba atrás en un viaje por carretera… Anotar sus nombres en un cuaderno los libraba del olvido, de algún modo los redimía de algo… Sigo escribiendo obsesivamente cuando viajo. Lo anoto todo, todo. Sospecho que también en mis novelas trato de retener una realidad formada a partes iguales de sucesos y de las emociones que esos sucesos despiertan en mí. El asesinato de &lt;strong&gt;Sonia Carabantes&lt;/strong&gt;, por ejemplo, llamó mi atención en un momento muy concreto de mi vida, después de haber dado a luz a una niña. Sentí la necesidad de escribir sobre la desesperación que provoca perder a una hija. Casi todas mis novelas tienen puntos de partida semejantes: suceso y emoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Para evitar los convencionalismos de la realidad (nuestra opinión sobre las cosas), en &lt;em&gt;Hacia la luz&lt;/em&gt; utilizas la fantasía (la descripción de aquello que no podemos ver o entender con claridad) aunque sin dejarte llevar por tentaciones kitsch (caprichosos paisajes del Cielo o del Infierno).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Antes hablábamos de las grietas por donde la realidad se resquebraja. Lo sobrenatural es una de ellas. No sólo porque nuestros temores hablan de nosotros mejor que cualquier otra cosa, también porque forman parte de una especie de imaginario universal que todos compartimos: el miedo a la muerte, a lo que regresa del Más Allá, a traspasar cierto umbral desconocido, a la muerte como concepto abstracto, a la verdad demasiado desnuda… Son asuntos sobre los que —en mi opinión— vale la pena escribir. El problema es que se ha escrito mucho, y el lugar común (o kitsch) está demasiado presente. Hay que armarse de valor para permitir que algún fantasma se cuele en tu trama. Pero si lo hace con la misma naturalidad con que a veces lo terrorífico irrumpe en nuestras vidas, puede resultar muy estimulante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Los personajes principales de la novela parecen muertos en vida (por su pasado, por su inamovible posicionamiento ante las cosas o por su resignación).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;— Un amigo me dijo una vez que mis personajes no piensan. Fue un comentario al que di muchas vueltas. Durante un tiempo traté de ponerle remedio. Pero van pasando los años, y mis personajes siguen sin pensar. Obran de forma impulsiva, llevados por sus vísceras. Creo que todos ellos han heredado lo peor de mí misma. En &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Hacia la luz&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, los únicos resignados son los moribundos, porque no les queda otro remedio. A los protagonistas yo los veo como auténticas locomotoras: se dejan guiar por sus intereses sin detenerse ante nada ni nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Al final, la novela invita a pensar que relacionarnos con la muerte nos proporciona una experiencia que a menudo queremos dejar de lado (por miedo, ignorancia o dejadez) como si no nos incumbiese.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—La ficción siempre invita a la toma de posiciones. El asunto de esta novela sé que espantará a ciertos lectores. Del mismo modo, me gustaría que permitiera, a quienes lleguen al final, ver las cosas de un modo menos dramático. Morir no es terrible si se ha disfrutado de la vida. Para disfrutar de la vida creo que no viene mal saber que la muerte acecha. Y para ello es imprescindible poder hablar sobre la muerte con naturalidad, sin esconder nada, sin recurrir a eufemismos, sopesando qué clase de muerte deseamos para nosotros y para aquellos a quienes amamos. Mientras me documentaba para la escritura, me refirieron el caso de un matrimonio que durante cincuenta años de convivencia jamás se habían atrevido a hablar del tipo de muerte que desearían. En aquel momento, el marido se hallaba conectado a un respirador artificial y la mujer no sabía lo que él habría deseado que hiciera ella en un caso así. Me pareció algo terrible. No vendría mal vivir pensando que moriremos. Ni morir pensando en lo que hemos vivido. De algún modo, es lo que dijo &lt;strong&gt;Maurice Blanchot&lt;/strong&gt;: «Experimento al vivir un placer sin límites y tendré al morir una satisfacción sin límites».&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-7435968140713908990?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/7435968140713908990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=7435968140713908990' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/7435968140713908990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/7435968140713908990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2009/02/care-santos-experimento-al-vivir-un.html' title='Care Santos: «Experimento al vivir un placer sin límites y tendré al morir una satisfacción sin límites»'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SZGw5F7TBAI/AAAAAAAACPw/PWh-1rYwUoQ/s72-c/Care+4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-3805424268747368094</id><published>2009-02-13T09:02:00.000+01:00</published><updated>2009-02-13T09:02:03.506+01:00</updated><title type='text'>Manuel Vilas: “El humor es la sangre de la inteligencia”</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SY7QC5skLxI/AAAAAAAACPA/w0pvIQlAdl4/s1600-h/Manuel+Vilas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5300402559727709970" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 139px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SY7QC5skLxI/AAAAAAAACPA/w0pvIQlAdl4/s200/Manuel+Vilas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Si bien es cierto que &lt;strong&gt;Manuel Vilas&lt;/strong&gt; había despertado con su narrativa muchísimo interés por parte de la crítica más arriesgada, es con España donde ya entendemos que hay un salto significativo. La mirada atenta de críticos como &lt;strong&gt;Vicente Luis Mora&lt;/strong&gt;, la inclusión en antologías como &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Golpes, ficciones de la crueldad social&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (DVD, 2005) coordinada por &lt;strong&gt;Vicente Muñoz Álvarez&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Eloy Fernández Porta&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Mutantes: Narrativa española de última generación&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (Berenice, 2007) de &lt;strong&gt;Juan Francisco Ferré&lt;/strong&gt; fueron pasos importantísimos para el conocimiento de muchos de lo que proponía &lt;strong&gt;Vilas&lt;/strong&gt; y muchos otros autores, acerca de una narrativa que escapaba de las etiquetas más comerciales. Sobre esto, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;España&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; y otras cosas, &lt;strong&gt;Manuel Vilas&lt;/strong&gt; nos comenta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;—Cuéntanos cómo te preparas para escribir un poema, relato o novela. Cómo te inspiras previamente.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—No soy un profesional. No escribo durante mucho rato seguido. Necesito música para escribir. Y no cualquier música. Más o menos esta música: &lt;strong&gt;The Velvet Underground&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Johnny Cash&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;The Who&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Patti Smith&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Lou Reed&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Simon y Garfunkel&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;John Cale&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Elvis Presley&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Joy Division&lt;/strong&gt;. A veces incluso &lt;strong&gt;Dylan.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—&lt;em&gt;España &lt;/em&gt;es una novela que en cierta medida plantea la crisis de la novela en términos estructurales ¿Cómo fue ese proceso de postura narrativa?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—El mundo está fragmentado. La historia de mi vida no tiene unidad ni de acción ni de espacio ni de tiempo. El caos está muy bien. Me gusta el caos. Me ilusiona el caos. El orden es una ilusión política que el siglo XIX incorporó a la novela. Luego &lt;strong&gt;Kafka&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;Joyce&lt;/strong&gt; ridiculizaron ese orden de la novela del XIX, y ahora a ver qué hacemos. Eso, a ver qué coño hacemos ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Las identidades se disuelven y los personajes abundan en Psicologías que constantemente nos interrogan sobre la situación del sujeto en Occidente ¿Cómo vislumbras el futuro de este sujeto?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—La identidad también es una ilusión política. Lo que tenemos son deseos y ganas de cumplir esos deseos a cualquier precio. Ya lo dijo &lt;strong&gt;Nietzsche&lt;/strong&gt;, que era un destructor de las ilusiones políticas modernas. El problema es la alternativa a esas ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Cuál es tu opinión acerca de lo que se suele entender por escritura Política?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—En realidad yo he llegado a la escritura política a través de la parasicología y de un deseo salvaje de ser libre. Soy un poco medium: oigo a los muertos decirme que los engañaron. ¿Quién los engañó? Les digo que vean el programa de &lt;strong&gt;Iker Jiménez&lt;/strong&gt;. Todo está en la tele. He visto cuarenta veces &lt;strong&gt;&lt;em&gt;El Resplandor&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; de &lt;strong&gt;Kubrick&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Jordi Carrión en una entrevista te preguntaba por la vinculación de &lt;em&gt;España&lt;/em&gt; con obras del presente histórico del panorama español. Ahora quisiera extender esa pregunta a la vinculación de &lt;em&gt;España&lt;/em&gt; con obras del presente histórico de la narrativa en general.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Tendríamos que hablar de &lt;strong&gt;Ballard&lt;/strong&gt;, entonces, y de &lt;strong&gt;David Foster Wallace&lt;/strong&gt;. Me gusta mucho el dossier que el número de enero de la revista “Quimera” le ha dedicado a &lt;strong&gt;Foster Wallace&lt;/strong&gt;. Por otro lado, la obra de &lt;strong&gt;Fernández Mallo&lt;/strong&gt; ha abierto el camino de la renovación de la narrativa española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Algunos de los personajes de &lt;em&gt;España&lt;/em&gt;, como el científico de &lt;em&gt;Universos Paralelos&lt;/em&gt;, el Víctor Manuel de &lt;em&gt;La Muerte de Patti Smith&lt;/em&gt; el Filósofo de &lt;em&gt;María &lt;/em&gt;o el curioso orador de &lt;em&gt;Fidel, último discurso&lt;/em&gt;, son personajes que llegan al límite producto de la inmensidad de sus deseos para luego caer abandonados en el absurdo. ¿En que medida el humor es trascendental para tu escritura y que tipo de lecciones tecnológicas crees que podemos tomar de las situaciones absurdas?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—El humor es la sangre de la inteligencia. El humor es una batería que acaba desgarrándonos los oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Ahora hablando de poesía, durante un tiempo cercano en Zaragoza están apareciendo interesantes voces poéticas. ¿Podrías dar tu visión del actual panorama poético aragonés?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Zaragoza está llena de poetas. He hecho dos antologías con las voces poéticas más significativas de la actualidad. Remito a esas antologías, allí salen todos los nombres, o casi todos, alguno me habré dejado, obviamente. La novedad es que ahora hay escritores latinoamericanos en Zaragoza, eso es nuevo y tremendamente fértil.&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Para finalizar, en Diciembre de 2009 estuviste en Chile en el encuentro internacional Chilepoesía. ¿Cómo viviste ese encuentro y que pudiste apreciar de la poesía latinoamericana?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Latinoamérica es poesía en estado de explosión política. Va a haber un ciclón. Me gustan los ciclones. Ciclones humanos, quise decir. Me gusta Neruda. Mi poesía es una mezcla de Neruda con Joy Division. Está bien esa mezcla. Me gustó mucho la casa de Neruda en Isla Negra. En la casa se conservan los zapatos de Neruda. Estuve mirándolos un buen rato. Me entraron ganas de ponérmelos. Latinoamérica es el futuro. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-3805424268747368094?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/3805424268747368094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=3805424268747368094' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3805424268747368094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3805424268747368094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2009/02/manuel-vilas-el-humor-es-la-sangre-de.html' title='Manuel Vilas: “El humor es la sangre de la inteligencia”'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SY7QC5skLxI/AAAAAAAACPA/w0pvIQlAdl4/s72-c/Manuel+Vilas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-3925221648699752705</id><published>2008-12-25T09:02:00.000+01:00</published><updated>2008-12-25T01:05:15.126+01:00</updated><title type='text'>Luis García Jambrina: «Las letras pueden ser un buen asidero en tiempos de crisis»</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/STL2Ni80FJI/AAAAAAAACFQ/_INsr42m3CE/s1600-h/Luis2"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5274548826184881298" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/STL2Ni80FJI/AAAAAAAACFQ/_INsr42m3CE/s320/Luis2" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;–Convertir a Fernando de Rojas, el autor de La Celestina, en un investigador de crímenes en serie es, cuanto menos, osado. ¿Es la familiaridad con los clásicos lo que ampara tanta osadía o hay otras razones, que pueda confesarnos? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;–La novela nació de una fascinación por la figura de Fernando de Rojas. Casi todo lo que rodea a &lt;em&gt;La Celestina&lt;/em&gt; y a su autor –o autores– es un misterio, y eso me interesaba mucho. Naturalmente, he incorporado a su biografía lo poco que sabemos de él y algunos rasgos que se le atribuyen, como su condición de converso, que es un aspecto fundamental en la novela. A partir de ahí, he intentado crear un personaje verosímil y atractivo. Yo lo convierto, desde la admiración, en una especie de detective que por obligación tiene que investigar una serie de crímenes. Eso crea conflicto a su alrededor y me permite hacer que se mueva por todos los lugares y estamentos de la ciudad de Salamanca en ese momento. Se trata, naturalmente, de un personaje muy complejo, con sus virtudes y sus debilidades. Es un hombre ya del Renacimiento, un humanista, con una gran inteligencia, una mente deductiva y una curiosidad infinita, pero también algo ingenuo. Desde muy joven, ha vivido consagrado al estudio, y muy pronto se da cuenta de que no todo está en los libros y de que estos no bastan para conocer la verdad. Es también un antihéroe heroico. Al final, ese proceso de investigación será también un proceso de búsqueda de la verdad y de transformación personal. Es uno de esos personajes a los que les coges cariño y luego te cuesta mucho despedirte de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–No sé por qué, no le veo leyendo esas novelas históricas con trama esotérica que encandilan a tantos lectores. Sin embargo, la suya es –entre otras cosas– una novela histórica con trama esotérica. ¿Por qué estos mimbres? &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;–“El manuscrito de piedra” es, sí, una ficción histórica, pero no creo que tenga una trama esotérica, si bien hay diversos elementos de tipo fantástico que tienen que ver con la brujería, el inframundo y el culto al diablo. Por lo demás, participa de muy diversos géneros: novela histórica, detectivesca, de aventuras, de misterio, fantástica, de aprendizaje, de campus…, unos propios de la novela popular y otros de la novela culta. Participa, en mayor o menor medida, de todos ellos, para al final trascenderlos o llevarlos un poco más allá, gracias a su alcance simbólico. Su trama es más bien negra o policíaca. Por lo general, cuando se habla de experimentación e innovación en la novela, se hace hincapié en la experimentación formal, pero yo creo que también se experimenta e innova mezclando géneros o tratando algunos temas y asuntos de manera distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Es inevitable, al leer su novela, establecer comparaciones entre la situación de los conversos en el siglo XV y la intolerancia religiosa que vivimos en nuestros días. ¿Se escribe novela histórica para invitar a la reflexión sobre el presente? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;–Siempre se ha dicho que algunas épocas del pasado pueden ayudarnos a entender mejor nuestro presente. Y, en este caso, no sería difícil hacer analogías entre ambas épocas, incluso en pequeños detalles, como la actitud ante el tabaco. La novela está llena de guiños irónicos en este sentido. Por otra parte, en ella, se plantean cuestiones que están muy de actualidad ahora, como la tolerancia y el respeto hacia lo diferente o la necesidad de la cultura clásica para la vida. Al igual que ocurría en aquella época, ahora se hace necesario volver a las fuentes de nuestra cultura; y, para ello, hay que mantener y cuidar las humanidades, que últimamente se están viendo amenazadas. Las letras pueden ser un buen asidero en tiempos de crisis. Los únicos valores firmes que tenemos. O parodiando el título de una serie televisiva de moda: Sin letras no hay paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Y llámame chismosa, pero también es inevitable leer crítica al mundo académico actual en la crítica al ambiente académico de la Salamanca del siglo XV. ¿A la Universidad actual también la haría falta una cueva como la de la novela?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;–Naturalmente, también aquí pueden hacerse analogías. Entonces, como hoy, eran frecuentes las luchas de poder, los enfrentamientos por las cátedras, si bien el funcionamiento era muy distinto y seguro que va a sorprender a más de uno. Por otra parte, esta novela tiene mucho de homenaje a la Universidad de Salamanca, que ahora está a punto de cumplir ya ochocientos años. De hecho, El manuscrito de piedra podría definirse también como una novela de campus de época. En aquella época, era una de las tres Universidades más importantes de la cristiandad, junto a las de París y Bolonia, y venían a ella estudiantes y profesores de todas partes, por lo que era un hervidero de saberes y conflictos. Concretamente, en el Colegio de San Bartolomé, que es donde he situado a Fernando de Rojas, se formaba la élite de entonces; de allí salían todas las grandes figuras de la Iglesia, de la Universidad y de la administración de los Reyes Católicos. Aunque dentro de ella predominaba la ortodoxia, en la ciudad también había lugar para la heterodoxia y otros tipos de conocimiento, que yo he situado en la cueva y que, en efecto, echamos en falta ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Y qué me dice de Salamanca como escenario?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;–La ciudad es también protagonista del libro. Para mí, la Salamanca de finales del XV no es un mero escenario de la novela, sino un lugar donde los personajes viven y se afanan cada día. Por eso, he querido hacerla bien visible para el lector; mostrar sus calles, su peculiar fisonomía y sus diferentes lugares: desde la Universidad, la catedral y los conventos hasta los mesones, las tabernas y la mancebía, sin olvidarme de la Salamanca oculta y legendaria. Para su recreación, he partido de unos datos muy precisos, pues yo siempre invento a partir de la realidad; de modo que he consultado numerosos libros, planos, documentos, imágenes… y he visitado una y otra vez los diversos lugares de la novela o lo que queda de ellos. Es decir, he practicado el método de la inmersión histórica. Yo creo que hay muchas historias y aspectos adonde la Historia no llega y se hace, por tanto, necesaria la ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–¿Novelista arrepentido o reincidente?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;–Absolutamente reincidente; de hecho, ya estoy a vueltas con otra novela. Y he descubierto que es el género en el que mas a gusto me encuentro, lo cual no significa que vaya a abandonar el cuento. Hasta cierto punto, he llegado a la novela de forma azarosa e impremeditada, como suele ocurrir con las cosas que más nos interesan. Yo ya había intentado en dos ocasiones escribir una novela, pero no lo había conseguido. En este caso, fue el personaje de Rojas el que tiró de mí con tal fuerza que no me quedó más remedio que dejarme llevar. Sin haberlo buscado, una mañana me di cuenta de que vivía dentro de una novela, de que estaba atrapado por un mundo de ficción que, para mí entonces, era más real aquel en el que aparentemente habitaba. Día y noche convivía con mis personajes, sentía lo mismo que ellos, me movía por los mismos lugares. Cuando te ocurre eso, ya no hay vuelta atrás; es como un veneno, y ya no puedes dejarlo hasta que no pones el punto final. Ahora tengo mono de escritura y no hago más que pensar en el momento de volverme a enganchar con otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–¿Qué cree que diría Claudio Rodríguez si leyera “El manuscrito de piedra”?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;–También yo me lo he preguntado alguna vez. Casualmente, el otro día me llamó su viuda, Clara Miranda, con la que tengo una gran amistad, para comunicarme que había leído la novela casi de un tirón y para decirme que a Claudio le habría encantado (hay que tener en cuenta que Claudio era muy generoso y yo era para él como un hijo adoptivo). Dada la complicidad que había entre nosotros, seguramente se habría sentido muy atraído por la trama, el escenario y los personajes. Pero tal vez lo que más le habría gustado es la mezcla de vida y cultura, la exaltación, por ejemplo, del vino y la amistad y la reivindicación de la cultura clásica. Ojalá aún estuviera aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Si le ofrecieran la oportunidad de viajar en el tiempo para conocer a Fernando de Rojas y formularle una única pregunta, ¿cuál sería?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;–De hecho, ya lo hice, a través de la güija. Le pregunté que cómo había llegado a escribir &lt;em&gt;La Celestina&lt;/em&gt;. La respuesta está en la novela.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-3925221648699752705?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/3925221648699752705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=3925221648699752705' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3925221648699752705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3925221648699752705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2008/12/luis-garca-jambrina-las-letras-pueden.html' title='Luis García Jambrina: «Las letras pueden ser un buen asidero en tiempos de crisis»'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/STL2Ni80FJI/AAAAAAAACFQ/_INsr42m3CE/s72-c/Luis2' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-2620966448816097013</id><published>2008-11-20T09:02:00.000+01:00</published><updated>2008-11-19T20:13:41.923+01:00</updated><title type='text'>Isaac Rosa: «Mi pensamiento tiene base narrativa. Pienso en términos de relato»</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SRboPN-vXRI/AAAAAAAABhE/QfLvOBKpgxI/s1600-h/IsaacRosa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266652162404867346" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 170px; CURSOR: hand; HEIGHT: 256px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SRboPN-vXRI/AAAAAAAABhE/QfLvOBKpgxI/s400/IsaacRosa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;-Cuéntanos algo sobre el proceso de escritura de &lt;em&gt;El país del miedo&lt;/em&gt;: ¿el detonante fue tu interés por explorar los miedos contemporáneos y la historia y los personajes surgieron a posteriori, o fue otra la situación que desencadenó la escritura de esta novela?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;-El punto de partida es la reflexión sobre el miedo ambiental: dónde nacen esos miedos, cómo actúan, como se difunden, qué consecuencias tienen. Pero ese pensamiento inicial es, digamos, narrativo. Al preguntarme sobre cómo el miedo condiciona nuestras decisiones, lo hago a partir de un planteamiento narrativo: imaginar cómo reaccionaría alguien a una situación como la planteada. La historia que cuento en la novela es un vehículo para desarrollar una idea, pero no parto de una idea en el vacío y a partir de ella buscar personajes y situaciones, sino que el pensamiento inicial, la pregunta de partida, va madurando con bases narrativas. De cualquier modo, el proceso de reflexión sobre el que crece la novela trabaja a la manera de ondas concéntricas que van ampliando el campo: parto de mi propio miedo, desde él observo el de quienes me rodean, y acabo por ampliar el campo de visión a mi entorno, mi ciudad, mi tiempo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Crees que se trata de un libro pesimista?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;-Es un libro que no ofrece soluciones, respuestas, y que a cambio puede dejar un mensaje desesperanzador: que el miedo es difícil de someter a la razón; que los miedos son muchos, se acumulan, crecen; que la violencia genera más violencia; que las respuestas defensivas provocan más inseguridad y más temor y más violencia al fin. Sin embargo, en el fondo hay un lamamiento a la razón, a enfrentarse con algunos miedos, desenmascarlos, ver a quién benefician, devolverlos a su tamaño natural.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;-El país del miedo&lt;/em&gt; tiene un gran "ramalazo" ensayístico. ¿Te has planteado en algún momento abandonar la ficción y abordar los temas que te interesen únicamente desde el punto de vista del ensayo o la crónica?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;-Como decía antes, mi pensamiento tiene base narrativa. Pienso en términos de relato, y aunque algunas partes de la novela pueden parecer artículos independientes de tipo ensayístico, todos se construyen a partir de historias, personajes, situaciones, que visten las ideas planteadas. Creo que la novela, desde el momento en que no es ajena a lo ensayístico, es la escritura en que me siento más cómodo, pero también la más eficaz.&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;-De Carlos, de su modo de pensar y obrar, lo conocemos casi todo, no así de su mujer e hijo. ¿Qué misión cumplen en la novela Sara y Pablo?&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-La mujer y el hijo son aquello cercano de lo que Carlos se va alejando cada vez más. Cree protegerlos y sin embargo los convierte en extraños, los aisla, no sólo para que no les alcance el daño que él sufre, sino también por desconfianza, porque él piensa que su salvación será individual, que no puede esperar ayuda ni en su familia ni en su entorno social, ni en la colectividad, ni en las instituciones. Su encierro progresivo es el propio de una sociedad en que los lazos solidarios se pierden y no nos ofrecen más solución que la que uno mismo sepa encontrar, sin ayuda externa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-2620966448816097013?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/2620966448816097013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=2620966448816097013' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/2620966448816097013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/2620966448816097013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2008/11/isaac-rosa-mi-pensamiento-tiene-base.html' title='Isaac Rosa: «Mi pensamiento tiene base narrativa. Pienso en términos de relato»'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SRboPN-vXRI/AAAAAAAABhE/QfLvOBKpgxI/s72-c/IsaacRosa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-3306635496978355428</id><published>2008-09-04T09:01:00.000+02:00</published><updated>2008-12-08T23:54:17.004+01:00</updated><title type='text'>Cristina Grande: «Lo trágico y lo cómico están unidos por una tensa cuerda sobre la que caminamos los funambulistas»</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226895165165150866" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SImpdZ3gIpI/AAAAAAAABUY/IwVxQ6S_Qjk/s200/Cristinita+111.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Por Hilario J. Rodríguez&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Naturaleza infiel parece la conclusión de un ciclo narrativo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Podría considerarse el final de una trilogía, pero también parte de una pentalogía en construcción, aunque al no ser una estructura premeditada no me sirve demasiado a la hora de ponerme a trabajar. Trabajar me parece más importante que pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Dos libros de cuentos (&lt;em&gt;La novia parapente&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Dirección noche&lt;/em&gt;) que pueden leerse como novelas y una novela (Naturaleza infiel) que puede leerse como un libro de cuentos.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Los géneros se hibridan cada vez más. Antes me resultaba chocante que se dijera de un libro de cuentos que en el fondo era una novela, porque esa apreciación era como admitir que no se había hecho bien el trabajo, que había algo fallido en esa especie de «quieronopuedismo»; la novela vende más, como si fuese un producto con la C de calidad, pero en el caso de la literatura esa etiqueta no es del todo fiable. No sé. Yo escribo cuentos porque me siento cómoda en las distancias cortas (se ajustan más a mi fisiología), y si esos cuentos se refuerzan unos a otros y nadan juntos como un banco de sardinas que parece un único organismo, ya podemos decir que hemos escrito una novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Tu estilo resulta difícil de domar: conciso y elaborado, seco y poético, irónico y melodramático…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Supongo que es un estilo tenso. Cuando tiendo la colada, me disgusta que las cuerdas se vengan abajo con el peso de las prendas. La cuerda debe estar bien tirante y el peso bien distribuido. Los grandes maestros (Chejov, Natalia Ginzburg, Sebald, Richard Ford, Pamuk...) nos enseñan mucho al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Naturaleza infiel está poblada de fantasmas, seres contradictorios, gente que muere de pronto y varias páginas después regresa a la vida, gente viva que actúa como si estuviese muerta, viejos con espíritu de jóvenes…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hay muertos que siguen vivos durante muchos años. Su ausencia física puede ocupar una gran parte de nuestras vidas, y eso es tan real como la factura del teléfono o como que te pille un chaparrón en la calle. Algunas muertes se repiten una y otra vez como en un bucle electrónico de retroalimentación, el tiempo, entonces, pasa a un segundo plano. Y hay gente viva, es verdad, que actúa como si estuviese muerta porque en un momento dado esas personas se diluyeron, dejaron de querernos y, por tanto, de interesarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SImqbVQx2YI/AAAAAAAABUo/pF8WUHY5WR8/s1600-h/Cristinita+12.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226896229080881538" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SImqbVQx2YI/AAAAAAAABUo/pF8WUHY5WR8/s320/Cristinita+12.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;-El pasado y el presente se alternan de un párrafo a otro, de una frase a otra, a veces de una palabra a otra. Sin embargo, los personajes son náufragos sin futuro, también la historia.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;¿Sin futuro? A mí no me lo parece. Quizás son náufragos, pero que buscan la salvación, que desfallecen y, a veces, mueren, pero siempre hay algún superviviente que tendrá que contar la historia de sus desventuras.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SImpz2rogdI/AAAAAAAABUg/bVy6Dl8YF_k/s1600-h/Cristinita+12.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Aunque el universo que se describe sea ante todo femenino (abuelas, tías, madres, hijas y hermanas), hay algo de elegíaco con respecto a los hombres (el padre que muere, el novio que podría haber cambiado el destino de la protagonista, el vampiro nocturno que se niega a dejarse seducir).&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El vampiro es el más inteligente de la novela, el que huele de lejos el peligro y se aleja de él porque el mundo, para él, no admite ninguna clase de caos. El padre es un ser trágico por propia elección, como si supiese que la muerte es paradójicamente lo que le mantendrá con vida . El novio es el más humano, el que se atrinchera en su debilidad para sobrevivir y lo consigue. Los hombres son poderosos por una cuestión de contrapeso, porque las mujeres lo son.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-La familia y la amistad son los vínculos más estables, más aun que el amor. Renata, a pesar de eso, mantiene cierto idealismo y cree que quizás algún día pueda encontrar al príncipe azul que la salve de sí misma.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Su fe en el príncipe azul es lo que finalmente va a salvarla. La familia y la amistad son la cara B del amor. «All you need is love», decía aquella canción de Los Beatles. Renata, como su madre, es en el fondo un personaje optimista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Buscar la serenidad en medio de la tormenta, describir con pulso firme la inconsistencia de nuestras relaciones, hacer que lo trágico suene cómico… En lugar de escritora, eres una equilibrista.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Pues las relaciones humanas son, precisamente, las que dan mayor consistencia a nuestras vidas, son el espesante sin el que no podríamos tragar nada. Lo trágico y lo cómico no están tan distantes, están unidos por una tensa cuerda sobre la que caminamos los funambulistas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-3306635496978355428?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/3306635496978355428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=3306635496978355428' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3306635496978355428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/3306635496978355428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2008/08/cristina-grande-lo-trgico-y-lo-cmico.html' title='Cristina Grande: «Lo trágico y lo cómico están unidos por una tensa cuerda sobre la que caminamos los funambulistas»'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/SImpdZ3gIpI/AAAAAAAABUY/IwVxQ6S_Qjk/s72-c/Cristinita+111.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5469260436604953448.post-678953019901316199</id><published>2007-09-14T09:02:00.000+02:00</published><updated>2008-12-08T23:54:17.238+01:00</updated><title type='text'>Gusti y Lola Casas: La intención es disfrutar</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/RuheCX10f7I/AAAAAAAAAp4/2aktEp-c-48/s1600-h/Gusti%5B1%5D.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5109437172104331186" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/RuheCX10f7I/AAAAAAAAAp4/2aktEp-c-48/s400/Gusti%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Alicia Soria&lt;/strong&gt; (texto y fotos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fue un filósofo más bien adusto quien dijo que la madurez es haber vuelto a encontrar la seriedad con la que uno jugaba cuando era niño. Y, lo cierto es que tal es la sensación que me embarga charlando con Gusti y Lola Casas: reconozco en ellos la seria voluntad de jugar como niños en su edad madura.&lt;br /&gt;Me cité con Gusti una tarde en que Barcelona estaba sumida en el caos a causa de un apagón que dejó a dos tercios de la ciudad sin ordenadores ni refrigeración. Ajenos al descontento general, nos sentamos bajo una buena sombra, y coincidimos en que era un momento perfecto para la reflexión.&lt;br /&gt;«Hay aprendizaje en todos sitios», comenta Gusti mientras deja que su mirada corra en derredor. Acaba de mostrarme su admirable cuaderno de viajes, repleto de hermosos dibujos y bocetos tomados en lugares tan dispares como Quito o Collserola. «Tan sólo se debe estar atento...»&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Pero probablemente para mantener esa atención se ha de partir de una intensa curiosidad... ¿Tú haces un esfuerzo consciente para mantener ese interés infantil?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Yo procuro trabajar de una manera espontánea y sin intención. Mi objetivo es disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—En vista de tu prolífica obra, interpreto que ilustrar libros infantiles te proporciona buenas dosis de satisfacción...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Sí, sí... ¡aunque hacer libros para niños es muy sagrado! Lo digo sin intención de santificarlo. Pero hay que tener en cuenta que crear libros para niños tiene una dimensión espiritual muy importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Tu interés por esa dimensión ha tenido un peso notable en tu obra desde hace unos años. Tus viajes por Amazonia y tus experiencias en torno a la sabiduría tradicional y chamánica merecerían conversación a parte, desde luego. Pero también merece un momento de conversación tu interés por el mundo animal y su influjo en tus libros. &lt;em&gt;Ernesto&lt;/em&gt;&lt;ernesto&gt; parece un buen ejemplo de ello...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—¡Claro! Los bichos tienen su espíritu, y cada especie tiene algo que contar. A mi me parece que en la evolución nosotros, los humanos, somos los más involucionados. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ernesto&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;ernesto&gt; está dedicado a todos los felinos, y en especial al lince ibérico, que está en serio peligro de extinción, y dice algo así como que cada vez que desaparece un animal de la tierra un cachito de nosotros se va con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Personalmente, agradezco un libro infantil protagonizado por animales que no vistan pantalón y corbata de lazo. Al plantearte la fisonomía de Ernesto y su universo, ¿cuál fue tu referente?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Quería mostrar la naturaleza según sus normas. No tiene mucho sentido eso de que los animales se comporten como humanos, en la selva no podrían sobrevivir con esas reglas. El león Ernesto tiene hambre y quiere comida, así que busca entre los animales más apetitosos para zamparse el que más le guste... La naturaleza es bastante injusta, y mostrar eso también me interesaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Utilizaste las técnicas mixtas y el collage por algún motivo en especial?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Es un camino que empecé con &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Medio Elefante&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;medio&gt; . En aquel momento me acababa de mudar a Collserola, y como me arreglé yo mismo la casa, la tenía repleta de utensilios y piezas. Mi mesa de trabajo estaba cubierta de tuercas y tornillos en lugar de mis habituales pinceles. Empecé a asociar formas con todos aquellos objetos: «esto se parece a los ojos de un avestruz, esto parece la crin de un caballo». Así que me puse a escanearlas y a integrarlas en mis ilustraciones. Llegó un momento que veía formas en todos lados. Aquellas Navidades mis amigos me regalaron, en lugar de los típicos obsequios, bolsas con montones de piezas: de bicicleta, de motores, de cualquier cosa imaginable...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Sin embargo, la técnica no pasa por encima del contenido. El libro mantiene la expectación continua, incluso crea un suspense bastante cinematográfico. Hay momentos en que el lector puede ver a través de los ojos del león...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Sí, hay páginas en que tú eres el león. Dicen en Chiapas que el león mata con la mirada... Si llegas a cruzar tu mirada con él, estás perdido. El animal depredado lo sabe, y se entrega. De todos modos, procuro no abusar de los recursos. Es algo así como la teoría del arco iris: necesitas algunas páginas con nubes, otras con sol, y el arco iris sólo debe aparecer en el momento clave. Entonces sí llama la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—A lo largo de tu trayectoria has recibido numerosas muestras de reconocimiento por parte del público y la crítica.¿Te anima eso a continuar creando libros infantiles, o añade a tu trabajo una carga de responsabilidad adicional?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—A mí lo que me interesa es disfrutar. Aunque me alegro de que me den un premio y me inviten a cenar. Pero me interesa mucho más el poder del niño, eso me motiva más. Yo soy un chico grande, y ahora estoy aprendiendo mucho de mi hijo Théo. Porque si te eligen para un premio y tienes que hacer un libro buenísimo, lo mejor es agenciarse un hijo de entre 7 y 8 años al que le guste dibujar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/RuhfU310f8I/AAAAAAAAAqA/SBRVpYW5_t8/s1600-h/Lola.JPG"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5109438589443538882" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/RuhfU310f8I/AAAAAAAAAqA/SBRVpYW5_t8/s400/Lola.JPG" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Pocas cosas pueden parar a Lola Casas: su energía es incontenible y contagiosa. De modo que, a pesar de que el catastrófico apagón duró aún un par de días más, se las ingenió para atender a mi llamada y tomar un café juntas con tal de charlar un rato acerca de &lt;em&gt;Ernesto&lt;/em&gt;&lt;ernesto&gt; en particular y la literatura infantil en general. «Yo me divierto muchísimo escribiendo para los niños», me explica mientras agita uno de sus libros, que ha traído a montones, «y eso es lo que quiero continuar haciendo: pasármelo bien.»&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Gusti opina igual. Con razón &lt;em&gt;Ernesto&lt;/em&gt;&lt;ernesto&gt; os salió tan gracioso...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;— Sí, es importante trabajar con gente con la que te entiendas. Yo necesito trabajar en red, voy trazando una red de personas con las que comparto intereses y de ahí siempre salen cosas buenas. &lt;strong&gt;Gusti&lt;/strong&gt; y yo ya hacía tiempo que hablábamos de trabajar juntos, pero la ocasión no surgió hasta que apareció &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ernesto&lt;ernesto&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—El libro infantil permite al autor formas de colaboración más amplias que en otras ramas de la literatura. La relación entre escritor e ilustrador puede ser un buen ejemplo de ello, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;— Siempre he mantenido una estrecha relación con los ilustradores con los que he trabajado. Es un aspecto muy enriquecedor de la creación de libros infantiles, aunque no siempre es sencillo. En general, escribir para niños no es sencillo. Debes desarrollar una voz creíble, escribir con voz de niño, y eso es muy difícil sin sonar impostado ni falso. En ocasiones me preguntan porqué no escribo para el público adulto, y desde luego no es por comodidad. Simplemente, la literatura infantil me proporciona un público excepcional que me exige un esfuerzo constante. Cuando leo uno de mis poemas a los chavales y veo su reacción, es fantástico sentir cuándo he dado en la diana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Desde luego, partes de un conocimiento privilegiado del mundo infantil. ¿Cómo ha influido tu faceta de profesora en tu obra literaria?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;— Yo he sido profesora de niños de todas las edades, y desde luego la convivencia diaria con ellos ayuda a comprender mejor sus gustos e intereses. Pero siempre he rehuido de la literatura pedagógica, no quiero que el afán por educar enturbie lo que escribo. De hecho, soy de la opinión de que los niños aprenden a pesar de los profesores: si no tuvieran maestros, también aprenderían. ¡Quizás hasta mejor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Sin embargo, &lt;em&gt;Ernesto&lt;/em&gt;&lt;ernesto&gt; es un libro con mensaje...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Es cierto, pero esquivamos la moralina. Los niños huyen de la pedagogía. Si quieres comunicarles una idea, debes hacerlo con grandes dosis de humor. ¡Y no sermonear bajo ningún concepto! El mensaje ya llegará a su destinatario... Algunas mujeres me han comentado que hicieron que sus maridos leyeran &lt;strong&gt;Ernesto&lt;ernesto&gt;&lt;/strong&gt;. ¡Y por otra parte, hay niños de 18 meses que también lo están leyendo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Los libros ilustrados parecen dirigirse por defecto al público infantil, pero muchos de ellos podrían ser disfrutados por los adultos. Al fin y al cabo, &lt;em&gt;Ernesto &lt;/em&gt;también habla acerca de la paternidad y el reparto de tareas familiares...&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;—Sí, nos salió un libro un pelín feminista (risas)... De todos modos, yo huyo de las “sobrelecturas” que hacen los adultos de los libros infantiles. Encuentran cosas donde no las hay. ¡No hay tantas “coñas”, simplemente se explica la vida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—¿Crees hay cierta propensión a moralizar al público infantil?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Tenemos tendencia a educar a los niños entre algodones, e incluso escribimos para ellos en esos términos. Pero el mundo no es de algodón, así que no puedes hacer niños de azúcar, ni de cristal... ¡aunque tampoco de piedra! Es importante que los niños adquieran valor para vivir. Si nuestros libros ayudan un poco a eso... ¡perfecto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Por último, resulta inevitable mencionar el eterno tema de los bajos índices de lectura de niños y jóvenes. Tú que compatibilizas tu labor de profesora con la de autora, ¿qué opinas acerca de esto?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;—Es cierto que estamos pasando por un mal momento en la esfera de la educación, y quizá eso influya en la poca motivación de los chavales. Pero muchos nos esforzamos por acercar los libros a los niños, incluso por las vías más descabelladas. Por ejemplo, a mí me gusta mucho recomendar &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Heidi&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;heidi&gt; a algunos de mis alumnos más rebeldes. Al principio lo reciben con recelo, porque eso es “cosa de chicas”. Yo les pregunto: «¿Pero tú te has leído la obra original, la de &lt;strong&gt;Johanna Spyri&lt;/strong&gt;?». Es una obra sorprendente, un canto a la naturaleza y a la libertad. Los que pican, vuelven para confesarme que el libro les ha encantado, aunque siempre me advierten de que “no les delate”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;—Es una suerte dar con un adulto que te guía en el mundo del libro cuando eres un niño. Seguro que muchos te quedarán agradecidos para siempre.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;— Tal vez... Yo siempre les digo a los chavales que ser lector no es una obligación, sino un privilegio. Así que quien quiera disfrutar de él... ¡adelante!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Adelante, pues.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5469260436604953448-678953019901316199?l=latormentasomosnosotros.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/feeds/678953019901316199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5469260436604953448&amp;postID=678953019901316199' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/678953019901316199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5469260436604953448/posts/default/678953019901316199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://latormentasomosnosotros.blogspot.com/2007/09/gusti-y-lola-casas-la-intencin-es.html' title='Gusti y Lola Casas: La intención es disfrutar'/><author><name>Banda aparte</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-7qTwJUtan8/RuheCX10f7I/AAAAAAAAAp4/2aktEp-c-48/s72-c/Gusti%5B1%5D.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
